Durante los últimos años fue posible corroborar que nuestros sistemas de cultivo son sensibles al clima, pero no son resilientes a sus cambios, por ello es importante tomar en cuenta nuevos modelos agroclimáticos para mejorar las producciones, expuso Carlos Eduardo Navarro, ponente del tema “Mesas Técnicas Agroclimáticas; incorporando información del clima en la toma de decisiones”.
El investigador del Centro Internacional para Agricultura Tropical (CIAT) expuso que esta situación tiene como resultado que al menos el 30 por ciento de la producción en nuestras zonas agrícolas se comprometa, se pierda o disminuya cada año.
Sin embargo, esto no significa que los trabajadores del campo desconozcan el impacto del clima en los plantíos, más bien que la información no les llega o no saben cómo emplearla.
Durante su participación en la conferencia virtual “Agricultura Sostenible”, organizada por la Asociación Civil Fomento Económico Chiapas, Eduardo Navarro apuntó que existen nuevos modelos metodológicos que toman en cuenta a las instituciones de servicios ambientales, como Conagua en el caso de México, y llegan hasta los productores agrícolas de la entidad.
Mesas Técnicas
Fenómenos climáticos como las olas de calor, sequías, El Niño o La Niña, ademas de la canícula o sequía intraestival, son algunos de los eventos anuales que ponen en riesgo la producción agrícola de Chiapas; para evitar que la incertidumbre afecte a este sector, el investigador propone la aplicación de Mesas Técnicas Agroclimáticas (MTA).
La aplicación de las MTA busca la integración de todos los actores locales del sector agropecuario, para informar sobre los cambios esperados en el clima de la región, sobre estos datos se puede saber la afectación del clima en los cultivos y las estrategias que pueden tomarse para evitar impactos negativos.
Si bien los servicios climáticos producen la información, las MTA funcionan bajo el principio de hacer llegar los datos en un lenguaje comprensivo a los agricultores, pero además que estos informes se usen de manera eficaz.
En un caso práctico, la Conagua emite información que es tomada por los técnicos locales que acompañan a los productores, ellos hacen una adaptación de prácticas frente a los fenómenos naturales como el decidir postergar la fecha de siembra a raíz de un pronóstico que hable del retraso de lluvias; todo esto a través de un boletín agroclimático local que funciona como guía.
Las MTA proponen que durante cada reunión, expertos en agrometeorología socializan los pronósticos agroclimáticos, realizados a partir del análisis de las predicciones estacionales para la región, y los modelos de cultivos. Luego los participantes hablan sobre los impactos que los pronósticos tendrán sobre el cultivo, tomando en cuenta su propia experiencia.
Al final, los productores deciden el tipo de semilla a utilizar, fechas para siembra, manejo de riego, suelo e insectos-plaga o enfermedades según las condiciones climáticas previstas para los meses siguientes, todo ello lleva finalmente a los que Navarro expone como el empoderamiento de los productores locales.
En nuestra entidad, la última MTA se realizó el pasado 8 de mayo a través de espacios virtuales, donde se discutieron impactos no sólo del clima sino del Covid en la producción agrícola de la entidad.












