El presidente del Consejo de Cuenca de los Ríos Grijalva y Usumacinta, Alfredo Araujo Esquinca, reclamó una mayor coordinación a la recién creada Junta Intermunicipal del Cañón del Sumidero (Jicas), para lograr los objetivos de reducir los efectos contaminantes en esta belleza natural chiapaneca.
Araujo sostuvo que la estrategia de focalizar en 220 comunidades la propia inversión municipal de las 16 ciudades que forman la cuenca hidrológica del Sumidero, debe complementarse con la capacidad de gestión de infraestructura para el tratamiento residual de las aguas que tiene la propia Comisión de Cuenca, creada a propósito de esta problemática en 2008.
El ex director general de SMAPA señaló que la conservación de cuencas que establece Jicas, va de la mano con los instrumentos de gestión que tiene el Consejo de Cuencas, por ello, urgió a coordinarse, como institución y como “entes ciudadanizados” enfocados a la misma problemática medioambiental.
“Conocemos de Jicas y debo decir que no ha habido acciones coordinadas con el Consejo de Cuenca. Sentimos que Jicas viene bien, pero que no están coordinándose con el Consejo de Cuenca y todo los entes que participan como la propia Comisión de Cuenca del Cañón del Sumidero”, apuntó.
“Sin embargo, considero que todo lo que se haga en beneficio de solucionar el Cañón del Sumidero es bienvenido, pero es evidente que está faltando coordinación entre la Jicas y el Consejo de Cuenca del Grijalva Usumacinta”, agregó.
Al entregar los nombramientos de los vocales usuarios de las aguas nacionales a integrantes del Consejo de Cuenca, Araujo refirió que en el tema del Usumacinta debe generarse una estrategia bilateral entre México y Guatemala para atender los efectos negativos sobre este afluente.












