El secretario de vinculación del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Bayardo Robles Riqué, dijo que después de las quejas de un grupo de priistas, a los que no se les permitió la entrada a una asamblea estatal, es necesario un proceso interno de “cicatrización”.
Asamblea
En entrevista colectiva afirmó que no se permitió la entrada al diputado local Willy Ochoa a la asamblea estatal realizada el jueves en Tuxtla Gutiérrez porque en cumplimiento de los estatutos el notario, dio fe de que se cerró la puerta del auditorio a las 10 horas como marcaba la convocatoria “y si se hubiera dado acceso a una sola persona se hubiera impugnado”.
Dijo desconocer si Ochoa y su grupo llegaron tarde de forma premeditada o no, “pero no puedo creer que no sepan cuáles son los procesos legales del partido. Si una sola persona entra después de que el notario cierre la puerta se impugna la asamblea”.
Ochoa aseguró el jueves que el Comité Directivo Estatal del PRI, que encabeza el senador Roberto Albores Gleason “le cerró la puerta a una parte de la militancia y a priistas reconocidos que sólo buscan el fortalecimiento y la unidad priista rumbo a las elecciones de 2018”.
Robles Riqué dijo este sábado que ante “los desacuerdos tiene que haber una plática para acordar y cicatrizar, con el fin de tener a todos dentro del partido. Es obvio que hay que platicar y concertar más con algunos sectores políticos, no con todos”.
Remarcó: “Debe de haber un eje rector que los amarre y nuclee; tiene que ser una persona que haga coincidir a todos en una mesa para platicar”.












