El crecimiento vertical es un tema importante que ha comenzado a trabajar la Cámara Nacional de la Industria de Promoción y Desarrollo de Vivienda (Canadevi), a fin de aprovechar los espacios y detener la mancha urbana en las ciudades, mas los altos precios de los terrenos y la falta de la aplicación de la ley en las construcciones lo han frenado.
Luis Sauza Gutiérrez, presidente estatal de este organismo, comentó que el crecimiento vertical tiene muchas ventajas ya que ayuda en la aplicación de los servicios públicos con mayor factibilidad, y sobre todo permite hacer viviendas más económicas, porque al final el costo del terreno, que es tan alto actualmente, se reparte entre más unidades.
“Para allá va el mundo. En el país y en Chiapas también se tiene que ir en ese sentido”. Si bien la legislación ya contempla el desarrollo de vivienda en vertical, la realidad es otra, ya que en los últimos años las ciudades y particularmente Tuxtla Gutiérrez han crecido más en proporción de área que población.
Aunque dijo no es un dato preciso, se estima que en los últimos 30 años la población de la capital chiapaneca se duplicó, pero en área geográfica creció hasta seis veces más.
Indicó que un tema que también ha influido de forma importante en esto, es la irregularidad en la que han comenzado muchos asentamientos humanos, ya sea por invasiones y en lotes irregulares que no cumplen con la ley.
Han trabajado mucho con las autoridades para evitar la irregularidad de los lotes, sobre todo para que colaboren a que la tramitología para los desarrollos de vivienda sea más corta, debido a que en Chiapas el promedio de tiempo de esa gestión es el doble que el nacional, por lo que esto contribuye al trabajo ilícito.
Luis Sauza Gutiérrez apuntó que la Canadevi, la iniciativa privada y el gobierno trabajan en analizar posibles reservas territoriales para el desarrollo de vivienda económica en el futuro, sobre todo en la capital del estado, donde los costos resultan muy altos debido a la falta de terrenos óptimos.
Enfatizó que se está produciendo muy poca vivienda económica en la capital, debido a que la tendencia es construir en Chiapa de Corzo, Berriozábal, Ocozocoautla y en localidades aledañas, precisamente por los costos de producción: desde la tierra hasta llevar los servicios sanitarios y demás.
“No hay demasiados terrenos que tengan servicios, entonces la oferta de tierra en la que se puede desarrollar es limitada, ahí radica el trabajo pendiente junto a las autoridades, porque mientras haya más terrenos con factibilidades de servicios, se mantendrán los costos y beneficiará al desarrollo de la vivienda”.
Agregó que en los últimos años la producción de vivienda en el estado, particularmente en Tuxtla Gutiérrez, ha ido a la baja por diversos factores económicos, manteniendo un promedio de mil 200 viviendas producidas cada año, respecto a las más de ocho mil que se hacían hace una década.












