Necesario promover una agricultura más incluyente

Necesario promover una agricultura más incluyente

En México se estima que el 14 por ciento de las personas que se dedican al campo y que son responsables del manejo y de la toma de decisiones de la unidad de producción son mujeres, pero como fuerza laboral agrícola se calcula que ellas representan más del 40 por ciento, por lo que son responsables de más del 50 por ciento de la producción de alimentos.

Cada 15 de octubre se conmemora el Día Internacional de las Mujeres Rurales, una fecha instituida con el fin de que la sociedad reconozca a la mujer por su contribución en el desarrollo rural y agrícola, la erradicación de la pobreza y la mejora en la seguridad alimentaria.

Para el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt), el conocimiento científico tiene el potencial de mejorar la condición de las mujeres en el campo, pero sólo si este es puesto al servicio de las productoras de forma adecuada, es decir, con perspectiva de género. Esto significa que las tecnologías, las prácticas agrícolas y los proyectos deben ser incluyentes.

Señaló que desde el laboratorio de investigación hasta la parcela y el acompañamiento técnico, las mujeres adquieren cada vez más roles decisivos. El liderazgo de las mujeres científicas, técnicas y productoras ha permitido inspirar a otras mujeres para construir un campo más inclusivo.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), si las mujeres tuvieran el mismo acceso que los hombres a los recursos, la producción agrícola en los países en desarrollo aumentaría hasta cuatro por ciento.

Además, si los roles se invirtieran el número de personas desnutridas en el mundo disminuiría aproximadamente hasta un 17 por ciento; por esta razón, es fundamental impulsar el desarrollo de capacidades de las mujeres rurales.

Esta diferencia refleja la significativa discriminación que enfrentan en lo referente a la propiedad de la tierra, la participación en la toma de decisiones y el acceso a los recursos, crédito y mercado en el ámbito rural.

Al no ser propietarias de la tierra, las mujeres no pueden recibir apoyos de programas de equipamiento, de infraestructura, tampoco créditos o apoyos económicos por el pago de servicios ambientales.

En el caso de Chiapas, hasta el 2019 se estimaba que al menos el 20 por ciento del total de propietarios ejidatarios y comuneros son mujeres, sin embargo, muchas no cuentan con la certeza jurídica, ya que carecen de la documentación que las acredite como legítimas dueñas.

De acuerdo con datos nacionales, 6 de cada 10 mujeres rurales viven en la pobreza. En materia de educación, las mayores de 15 años han estudiado en promedio sólo 6.6 años, cifra que a nivel nacional es de 9 años. Respecto al acceso a los servicios de salud, hasta 2015 sólo el 13 por ciento tenía cobertura de salud.