Necesario que escuelas brinden atención psicológica

La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que se pueden detectar a tiempo y ser tratados por especialistas, manifestó la diputada local Dulce María Rodríguez Ovando.

Recordó que en marzo se presentó una iniciativa para adicionar en la ley de educación estatal el artículo 38 BIS, referente a que en todas las instituciones educativas de todos los niveles se contará con un profesional en el área de psicología.

En ese tenor, reconoció la reciente aprobación de la ley de educación, que dentro de su artículo 108 establece que la Secretaría de Educación ofrecerá los servicios de orientación educativa, de trabajo social y de psicología desde la educación básica hasta la educación superior.

Destacó que esta nueva ley presenta las adecuaciones necesarias para enfrentar y apoyar problemáticas propia de la niñez y adolescencia.

En el artículo 114 dice que la Secretaría de Educación se coordinará con otras áreas de gobierno para tomar las medidas necesarias que aseguren a la niñez y adolescencia estudiantil la protección necesaria para preservar su integridad física, psicológica y social, sobre el respeto de sus derechos.

Indicó que los docentes y todo el personal que labora en los planteles de educación deben estar capacitados para asegurar el cuidado de los educandos, y sobre todo, protegerlos contra toda forma de maltrato, violencia, perjuicio, daño, agresión o abuso.

Sobre la iniciativa que presentaron en marzo fue basada a que en los últimos años en el mundo se están viviendo acciones de violencia hacia estudiantes en las instituciones educativas, protagonizadas por propios niños y adolescentes.

También debido a que se ha registrado un alto índice de suicidios entre menores de edad, de los que muchas de las veces los motivos principales que los orillan a tan terrible decisión son problemas familiares.

Situaciones como divorcios, cambios de residencia, problemas económicos, o que son objetos de violencia, maltrato psicológico, bullying, ataque sexual o de chantajes y amenazas, son los principales factores en donde presuponen la niñez y adolescencia como una solución el suicidio.

La violencia contra niñas, niños y adolescentes es un flagelo mundial, y el abuso sexual es la forma más grave de maltrato infantil y adolescente, que representa una vulneración extrema de sus derechos humanos.