Ante los altos niveles de inseguridad y violencia que se han vivido en las últimas semanas en la entidad y en particular en la Frontera Sur, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, solicitó una vez más a las autoridades de todos los niveles poner mayor atención y fortalecer los programas preventivos y de combate a la delincuencia.
Consideró que se debe recuperar y fortalecer la confianza en las autoridades, evitando caer en propaganda que incite a hacer justicia por propia mano.
“Los últimos días vivimos situaciones alarmantes de inseguridad en el Estado. Asaltos, robos, secuestros, enfrentamientos, protestas violentas y asesinatos estuvieron a la orden del día y por ello, la sociedad civil se ha organizado para manifestar su inconformidad por esos hechos, puesto que no debemos acostumbrarnos a ello”, indicó.
Pidió sin embargo que se luche por la paz, pero sin dejar de solicitar a las autoridades que se ponga mayor atención a la problemática.
“Cualquier tipo de violencia es inaceptable y su principal responsabilidad y uno de sus compromisos de campaña fue garantizar la seguridad de todos”, indicó.
Respeto a migrantes
Ante el involucramiento de algunos centroamericanos en los hechos de violencia, monseñor Calderón Calderón, aunque dijo que no se puede desvirtuar a los migrantes.
“No podemos dejar a un lado los hechos de violencia que una de las caravanas mostró hacia el personal del Instituto Nacional de Migración. Esto no lo podemos permitir, son bienvenidos a nuestra casa, pero hay reglas y normas de convivencia y flujo migratorio que se deben respetar”, insistió.
Finalmente, llamó a que no abusen ni violen el derecho de los mexicanos de estar en paz y recibirlos. “Los migrantes son portadores de un mensaje de esperanza y paz, en ellos vemos el deseo de una humanidad que quiere ser mejor”.












