Pablo César Albores León, presidente de la Alianza de Empresarios Turísticos del Segmento de Naturaleza A.C., comentó que tras el confinamiento provocado por la pandemia, el turismo de naturaleza y aventura podría ser el segmento que más rápido va a repuntar a nivel mundial, sin embargo, es necesario que se regule en el estado.
“Si no logramos que puedan trabajar en conjunto Secretaría de Turismo, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y Protección Civil para que se regulen las condiciones de seguridad, toda esta ola de beneficios que puede generar el turismo de naturaleza no la vamos a aprovechar”, señaló Albores León.
Detalló que varios empresarios chiapanecos están tratando de reactivar productos de turismo de naturaleza, aventura y ecoturismo, pues en Chiapas hay más 150 destinos certificados en esta materia; además de servicios, como la visita de la Iglesia de Quechula o el descenso en balsa por el río Grijalva, las cuales tuvieron un repunte en las últimas semanas.
Añadió que debido a los bajos ingresos ocasionados por la contingencia sanitaria, diversas empresas turísticas dejaron de operar, o bien, redujeron su personal a causa de la pandemia.
Aunque esto sucede en las agencias turísticas formales, lamentó que muchos prestadores de servicios ofrecen recorridos clandestinos, arriesgando la vida de los visitantes: “Tenemos que aprender como guías y como empresas que si nos dicen que el área natural está cerrada, está cerrada; tenemos que trabajar en equipo y se debe sancionar a todas aquellas empresas, a todos aquellos guías que entran ilegalmente a operar un destino; y como no se aplican sanciones por esto, ponen en riesgo a los turistas”.
Aseguró que esta situación comienza a afectar al turismo de la entidad, ya que tiene mucha popularidad, “pero si no se regula va a ocasionar problemas, un accidente; lo primero que se pone en riesgo es a Chiapas como destino”, finalizó.












