La presidenta de la Fundación Internacional “Granito de Arena”, Elena Torres Villanueva, consideró que la reforma a Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que prohíbe el castigo corporal, es una buena medida siempre y cuando realmente se aplique y no quede como una reforma más.
Sin embargo, enfatizó que antes las instancias correspondientes federales y de cada estado, deben socializar estos nuevos lineamientos, bajo el enfoque de que se sancionará a los padres y madres que usen la violencia física y psicológica en contra de sus hijos.
Destacó que una vez entrada en vigor, las autoridades en el país deben capacitarse y actualizarse para aplicarla de manera efectiva, sobre todo si se toma en cuenta que México ocupa el primer lugar no sólo en abuso sexual, sino en violencia física y en homicidios de infantes a manos de sus propios padres.
Es necesario que se dé a conocer sus alcances y su impacto entre la población chiapaneca, considerando que cuando se aprobó la reforma surgieron grupos que se manifestaron en contra emitiendo diversos posicionamientos, incluso parte de la misma población.
La activista consideró que es necesario que la población comprenda que se debe castigar todo tipo de maltrato físico, psicológico y sexual en contra de esta población vulnerable (niños).
Se debe acudir a los municipios y comunidades para que los niños, niñas y adolescentes sepan sobre sus derechos y la forma en que pueden denunciar el maltrato infantil.
Toda acción legal es benéfica, ya que el país es cada vez más violento, sobre todo en contra de los infantes; porque de una nalgada crece a golpes más fuertes, “y lo lamentable es que muchos hasta lo normalizan, piensan que por ser niño no cuenta, no vale”.
En ese tenor, criticó que muchos expertos aún siguen considerando a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos, cuando en la realidad ese concepto debe cambiar a “titulares de derecho”.
En este tema hace falta manejar de manera correcta los conceptos, ya que muchos aún acostumbran a decir el menor o la menor, cuando en la Ley General de Niños, Niñas y Adolescentes lo correcto es “niño, niña.












