Necesario seguir tratamiento para paladar hendido

Necesario seguir tratamiento para paladar hendido

Uno de los factores que es fundamental para la atención de los menores con labio paladar hendido es la participación de sus padres, especialmente cuando son habitantes de zonas alejadas de las ciudades.

De lo anterior deriva la importancia de la decisión de los padres de los menores que padecen este mal congénito, comenta el médico especialista en cirugía plástica, Juan Cuéllar Dodd, representante de la Fundación La Fuerza de Mi Sonrisa.

Refiere que una de las experiencias que le ha tocado atender, alrededor de cuatro décadas en la cirugía de labio y paladar hendido, es la de un padre que sólo acudió a su hijo a una cirugía bajo la justificación de que su trabajo en el campo no le permitía continuar con el proceso.

De tal manera que hace hincapié en que los padres de los menores que acudan ante la Fundación La Fuerza de Mi Sonrisa, deben tener claro que contarán con todo el apoyo necesario, como traslados, hospedaje y demás atención, pero en caso de acudir a solicitar el apoyo y después buscarlo en otro lugar, teniendo con ello alguna complicación, no se les puede recibir de nueva cuenta.

Ya que los familiares del paciente deben estar conscientes de que no se trata sólo de una cirugía reconstructiva y dejar la atención, ya que el proceso es integral, pues se requiere de la atención de pediatras, especialistas en terapia de lenguaje, foniatría, psicología, genética, nutrición, ortodoncia craneofacial y cirugía plástica.

Como ejemplo, Cuéllar Dodd citó que después de la cirugía de labio y paladar hendido los pacientes reciben terapia de lenguaje, por lo que siempre les comentan a los padres que no deben de creer que por una terapia de lenguaje el menor saldrá hablando bien, pues se requiere del acompañamiento porque los que deben de aprender más son justamente los padres, ya que son los que conviven en mayor medida con sus hijos y necesitan ayudarlos a mejorar este aspecto.

Esta actividad es a largo plazo, ya que alrededor de los cuatro años se debe hacer un estudio de nasoedoscopía, debido a que el menor está apto para tolerarlo, ya que es un poco incómodo, pero es importante que se le apoye en todo momento.

Por lo que escuchando a un niño, se puede determinar una rinofonía, sin embargo, a través de ello aún no se determina si lo que se requiere es únicamente más terapia o una nueva cirugía, por lo que de nueva cuenta se le realiza el estudio de la nasoendoscopia.

En este estudio se observa cómo funciona el paladar, ya que se pueden presentar dos problemas, que el paladar sea corto o que sea móvil, pero que no llegue a la parte de atrás, por lo que en conjunto con el foniatra se determina si el paciente debe continuar la terapia de lenguaje o si definitivamente requiere cirugía.

La cirugía se denomina colgajo retrofaríngeo, en la que se levanta una porción de músculo, se retira de la garganta y se fija al paladar, para que de esa manera el escape del sonido no sea tanto por la nariz y no se produzca el sonido que se conoce como “gangoso”.

De cualquier modo, es necesario continuar con terapias de lenguaje, además, deben seguir los estudios con un otorrinolaringólogo, ya que mucha gente desconoce que estos pacientes pueden llegar a presentar la pérdida de la audición parcial o hasta total.