Necesario un registro de origen para regular comercio

Necesario un registro de origen para regular comercio

Es necesario impulsar un registro de origen en el café para regular más la comercialización y no afectar a los productores de pequeña y mediana escala. Es decir, si un comercializador quiere vender café de Jaltenango, por ejemplo, debe pagar una determinada cuota anual para otorgarle un sello o un distintivo.

Lo anterior lo manifestó Edgar Ángel Ventura, productor de café de Montecristo de Guerrero, quien señaló que se debe regular más, porque un comercializador que compra en cierto municipio y por posteriormente por pagar menos, busca el grano en otra ciudad y estado, puede seguir haciéndolo pasar por el mismo producto.

Enfatizó que se debe pensar más en los pequeños productores que por desconocimiento o falta de recursos para salir a vender, tienen que dar su café a intermediarios a muy bajo costo. La idea es que con esa regulación se pague a precios justos y que no se demerite el prestigio del grano de cada municipio.

Con eso se garantiza que a su vez los productores cuiden la calidad de su café, que lo que destinen a la venta no sean granos malos, quemados o con hongos, sino que es parte de su producción en general, porque tendrán los recursos para poder hacerlo.

Como partidario de que los pequeños productores creen sus marcas y puedan vender ellos mismos su café, Ángel Ventura indicó que un factor con el que deben lidiar es la cuestión de los precios, ya que el kilo ronda actualmente los 250 pesos, pero la población lo percibe muy alto, sin embargo, cuando visitan otros estados donde es más caro, lo pagan sin problema.

La idea que muchas personas tienen es que en Chiapas debería ser más barato porque se produce aquí mismo, a eso se suma la práctica de los grandes comercializadores, que clasifican el café en europeo, el mejor grano, en americano que se va a Estados Unidos y Canadá, y en desmanche, que es el de menor calidad, lo dejan en Chiapas.

Circulan muchos cafés malos porque son granos quebrados y quemados, y para inhibir malos olores elevan el tostado, por eso en muchos restaurantes que es a donde destinan ese tipo de café, siempre es demasiado amargo.