Necesario visibilizar enfermedades reumáticas

En Chiapas no se cuenta con estadísticas de pacientes reumáticos. Carlos López / CP
En Chiapas no se cuenta con estadísticas de pacientes reumáticos. Carlos López / CP

Enfermedades como la fibromialgia, el lupus, la artritis, entre otras, afectan la salud de miles de personas, quienes además deben enfrentarse al desconocimiento y discriminación, así lo advirtió Dulce Concepción Arce Trejo, presidenta de la Asociación de Pacientes Reumatológicos Esperanza de Vida.

Explicó que la fibromialgia afecta aproximadamente al 70 por ciento de las mujeres y es una de las más ignoradas: “Poco se habla, poco se conoce, quienes la viven enfrentan dolores, fatiga crónica y cansancio extremo, por eso necesitamos levantar la voz”, enfatizó.

Características

Arce Trejo mencionó que una de los principales características es que las personas se acostumbran a vivir con dolor. La fibromialgia se caracteriza por manifestarse en 12 puntos específicos del cuerpo, como dolor en hombros y otras zonas, solo un médico reumatólogo puede determinar si se trata de esta enfermedad o de otra afección reumática.

La falta de estadísticas oficiales en el estado agravan el problema, a nivel general se estima un aproximado a cinco millones de personas que padecen enfermedades reumáticas, pero no existe un censo claro.

Piden visibilidad

“Necesitamos que el sector salud nos haga un conteo de cuántos tienen lupus, cuántos artritis, para determinar una ayuda en cuanto a medicamentos y para que se haga visible”, señala.

La presidenta de la asociación relató que hay casos de pacientes que permanecen hasta 15 días hospitalizadas por fibromialgia debido a dolores tan severos que no permitían trabajar. “Luego te corren porque no llegas a trabajar”, lamentó.

Empatía colectiva

Por eso, insiste en la urgencia de la empatía de los jefes, del gobierno, de la sociedad y también de los médicos, para lograr diagnósticos tempranos y tratamientos adecuados.

“Si todos trabajamos en conjunto, podemos prevenir y tener una mejor calidad de vida”, concluye Arce Trejo. Su llamado es claro: visibilizar, concientizar y no normalizar el sufrimiento. Porque el dolor, cuando tiene nombre, puede comenzar a ser atendido.