Necesario visibilizar la violencia política

Es necesario seguir visibilizando en Chiapas en qué consiste la violencia política contra las mujeres en razón de género, cuáles son los supuestos y sus consecuencias, manifestó la experta independiente del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU, Leticia Bonifaz Alfonzo.

Enfatizó que se debe seguir difundiendo de manera muy sencilla, en formatos que permitan una lectura fácil, sobre todo pensando que van dirigidos a poblaciones rurales e indígenas.

Dijo que este trabajo de las autoridades electorales debe ser permanente y constante, para que la población sepa el contenido de la Constitución política, porque muchas veces esto no logra bajar si no es con infografías muy claras.

“Es importante también continuar visitando directamente las comunidades y detectar los liderazgos femeninos que tendrían que seguirse formando, para que no existan pretextos de los partidos políticos de decir que no hay mujeres preparadas.

“El hecho que en algunos municipios indígenas la educación de la mujer todavía no está al mismo nivel que el hombre, eso no significa que no haya mujeres excepcionales que podrían prepararse y estar listas”, agregó.

Igualdad

Dijo que se ha observado que aunque hayan muchas mujeres indígenas preparándose, por ejemplo en la Universidad Intercultural, en condiciones de igualdad respecto de mujeres mestizas, el tema es que en las comunidades siguen siendo excepción, ya que reciben una discriminación basada en los usos y costumbres.

Tanto el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación como la Suprema Corte de Justicia de la Nación afirman que los usos y costumbres tienen validez siempre y cuando no afecten la dignidad humana, particularmente en las mujeres.

Dijo que cuando alguien coloca a los usos y costumbres como una razón para negar derechos, no son válidos desde la perspectiva del derecho constitucional mexicano, sin embargo, en la práctica a veces no se aplica.

“En Chiapas se han dado casos de mujeres que no pueden ejercer el poder, que lo hicieron fuera de sus comunidades o que sufrieron agresiones permanentes, incluso que fueron sustituidas por hombres, esposos principalmente.

“Un gran problema es que muchas mujeres no recibieron la debida capacitación para llegar a los puestos públicos, sobre todo cuando implica manejo de recursos y consecuencias derivado de un mal manejo”, mencionó.