Aun año y ocho meses después de haber sido afectados por intensas lluvias que provocaron el colapso de un dren pluvial y la destrucción total o parcial de varias viviendas, habitantes del Barrio San Francisco, ubicado en la segunda oriente y 12 sur, reprocharon a las autoridades gubernamentales el abandono en que los tienen.
De manera oficial, el pasado 15 de mayo 2018 inició la temporada de lluvias y ciclones tropicales y con ello regresó también el miedo a los habitantes el Barrio San Francisco, quienes no aceptan que el cauce del río sea modificado.
Manifestaron que la Comisión Nacional del Agua rechaza otorgar una indemnización para los propietarios de las viviendas que serían demolidas para modificar el cauce del arroyo San Roque.
A cuatro meses para que se cumplan dos años de las afectaciones, también se quejaron que los trabajos que realizan la Secretaria de Obras Públicas y Comunicaciones del Estado y la Conagua, debido a que estos se efectúan demasiado lento.
Los recursos del FONDEN que el gobierno estatal recibió para atender la declaratoria de desastre fueron por más de 300 millones de pesos, los cuales se debían usar para atender a los afectados e indemnizar a los dueños de las viviendas que serían demolidas para mover el cauce embovedado del arroyo a su lugar original.
Pero ahora las autoridades de la CONAGUA han advertido a las familias que no pagarán por la demolición de las viviendas que serán afectadas por el encauzamiento del arroyo.
Marisol Hernández Vázquez, una de las personas que serían afectadas por la desviación del cauce original del arroyo, dijo que mientras las autoridades correspondientes no indemnicen no permitirán que se realicen los trabajos.
“Queremos que pase por su cauce natural, pero quieren ellos cambiar de lugar, muchos nos oponemos porque van a tirar casas y no quieren indemnizar, ese es el detalle” comentó.
En este sentido, Marisol Hernández justificó la molestia de los damnificados toda vez que se sienten engañados por las falsas promesas de las autoridades.












