Cada 11 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Niña, fecha instituida en el 2011 por la Asamblea de las Naciones Unidas, para distinguir y reconocer sus derechos, los problemas y barreras extraordinarias que enfrentan por razón de género, como el abuso sexual, acoso sexual, discriminación y violencia, siendo manifestaciones aún presentes hoy día en varias sociedades de México y el mundo.
Jennifer Haza Gutiérrez, directora de la organización Melel Xojobal, mencionó que, en términos generales, sobre infancias en situación de pobreza no hay brechas importantes entre hombres y mujeres, pero Chiapas es la entidad con el mayor porcentaje de pobreza en niñas, niños y adolescentes, con un 83 por ciento.
En la situación de niñas y adolescentes, hay situaciones preocupantes que tienen que ver con diferentes expresiones de la violencia. Por un lado las desapariciones, que de enero a septiembre de este año se han registrado 360 casos, de entre 1 y 17 años de edad, de las cuales 113 aún están sin localizar.
El mayor porcentaje se da entre las adolescentes de 12 a 17 años, mientras que los municipios con más casos son Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Tapachula.
Embarazo
Sobre el embarazo infantil, señaló que Chiapas, Guerrero, Tabasco y Coahuila son los estados con el mayor número de casos en el país. De acuerdo a datos del Conapo (2020), se registran 24 nacimientos diarios entre niñas y adolescentes de 10 a 14 años; muchos de los cuales son el resultado de la violencia sexual.
Precisamente en los municipios con mayor índice de pobreza y con menores índices de desarrollo humano, las niñas y adolescentes son más vulnerables a la violencia, discriminación y exclusión.
La activista consideró que en pleno 2021 y con la prevalencia de todos estos problemas sociales, ha fallado la generación de políticas públicas específicas para la infancia. Actualmente, por ejemplo, el Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) sigue sin contar con un programa y presupuesto.
Esto se aplica también en las administraciones municipales, ya que tampoco hay políticas públicas dirigidas exclusivamente a la protección y garantía de los derechos de la niñez, a pesar de estar marcado en las leyes estatales.
Por otro lado, indicó que con respecto a la Alerta de Violencia de Género en Chiapas, la cual se emitió hace varios años, gracias a un análisis que realizaron durante el 2019 y 2020 identificaron que no tiene un enfoque de infancia y tampoco de las poblaciones indígenas, por lo que eso deja fuera, en líneas de acciones específicas, a niñas y adolescentes de los pueblos originarios.
Avances y retos pendientes
Por su parte, Ivonne Álvarez Gutiérrez, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Unach, refirió que aunque se ha avanzado en la protección de los derechos de las niñas, hoy día todavía enfrentan una serie de vulnerabilidades.
Un problema muy agudo que persiste, a pesar de las políticas públicas y campañas de visibilización y sensibilización que se han hecho en México y en el mundo, son los matrimonios infantiles, los acuerdos entre familias para casar a menores de edad.
Hay otro elemento que también deben enfrentar las niñas, que es ser de origen indígena, lo que las hace más vulnerables a la discriminación, aumentando su situación de vulnerabilidad por ser menor, mujer e indígena.
Salud
En el aspecto del acceso a los servicios de salud, dijo que las mujeres viven una condición particular en cuanto al ejercicio de sus derechos reproductivos, por su condición de mujer.
Otra diferencia abismal que hay es el problema de salud pública, político y económico que representa el embarazo adolescente. México ocupa el primer lugar a nivel mundial en este indicador, con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de entre 15 y 19 años.












