Tras el terremoto del pasado 7 de septiembre la infraestructura de 71 centros de salud resultó con daños en todo el territorio de Chiapas, otros ocho presentaron daños más fuertes, sin embargo, ninguno será demolido para su reconstrucción.
Así indicó el secretario de Salud en el estado, Francisco Ortega Farrera, detallando que de las 71 infraestructuras de la salud ocho ingresaron a los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), para posteriores reparaciones.
“El que mayor afectación tiene de forma parcial es el hospital Rafael Pascacio Gamboa en Tuxtla Gutiérrez, donde prácticamente fue una torre dañada; el centro de Salud Tuxtla que sí tuvo afectaciones y ya no es óptima para tener uso, pero ya estamos unos días de inaugurar y sustituirlo por el nuevo Centro Urbano de Tuxtla”, abundó Ortega Farrera.
Hasta el momento se estima que la reparación de todos los centros médicos dañados será de 60 millones de pesos, tan sólo contando las ocho unidades calificadas para el acceso al Fonden.
“Ninguna está para demolición, todos son daños parciales o menores y que no afectan la superficie física de la unidades y que no ponen en riesgos la seguridad de los pacientes ni de los trabajadores de la salud”, enfatizó.
Actualmente se trabaja de manera coordinada entre todos los institutos de la salud, tanto municipales, estatales y federales, bajo el esquema de Red Hospitalaria donde más de mil unidades médicas del Sector Salud del estado se brindan atención médica a todos los municipios de Chiapas.
En cuanto a la comunidad con mayor afectación médica, posterior al sismo, fue Paredón, Tonalá, sin embargo es catalogado como un caso especial por presentar deterioro en administraciones anteriores y con el terremoto presentó daños para su demolición.
“Paredón es un tema especial por que ya tenia una situación anterior al sismo, tres éste presentó más daños y ya se demolió, pronto se iniciará la construcción de un nuevo centro de salud en el lugar, prácticamente era inservible”, finalizó Ortega Farrera.











