La crisis migratoria es provocada por Estados capitalistas neoliberales que siempre han mantenido una dinámica de explotación y extractivismo, lo que ha causado una migración forzada histórica que en los últimos años se ha agudizado ante mayores repercusiones de sociopolíticas.
Brenda Ochoa Ortiz, directora del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, en Tapachula, manifestó que el extractivismo en los países de origen, la descomposición social, violencia sociopolítica, impunidad y corrupción, son las causas de origen de la migración forzada que ha causado una severa crisis global.
Explicó que hay millones de personas que siguen buscando cómo migrar a pesar de los mecanismos de contención y detención que los países han implementado, principalmente México y Estados Unidos, que son naciones de tránsito y destino, respectivamente.
Sin embargo,dijo, existe una falta de reconocimiento de las causas de origen que nadie quiere admitirlas porque tendrían que analizar sus indicadores de desarrollo, de capitalismo y de gobernabilidad.
Además, anotó que los Estados hablan de la necesidad de implementar políticas y planes para impulsar el desarrollo de las regiones, que son origen de la migración, pero se basan en programas que no resuelven las causas de fondo, solo dan lugar a un mayor extractivismo y dejan entrar a grandes empresas internacionales.
Todo esto forma parte de la descomposición social que se ha originado en las ciudades fronterizas. En el caso de Tapachula, se encuentra en una región históricamente olvidada, sin soluciones sociales y de políticas de seguridad y sin comunidad.
A nivel social hay un desgaste de la comunidad, hay un reto muy grande en cuanto a discriminación y xenofobia que se vive en la región, motivado por las políticas del Estado.
Enfatizó que existe una deshumanización de las personas migrantes en países como México y Estados Unidos, ya que se han implementado políticas migratorias con una narrativa criminalizadora, como es el caso de ver a 28 mil efectivos de la Guardia Nacional desplegados en la frontera sur para la detención de migrantes.












