Mario “N”, que aspira a convertirse en médico, pide ayuda a la sociedad para que lo apoyen para adquirir una computadora, tableta o teléfono celular que le permita continuar con sus estudios.
Habitante del barrio Hidalgo, Ana Elba, mamá de Mario, comenta que la casa donde habita es un espacio rentado y le ha sido complicado contar con las herramientas tecnológicas suficientes o acceso a internet para adquirir un teléfono celular con aplicaciones para poder recibir información y tareas de la escuela primaria.
A la señora Ana Elba se le ha complicado contar con los recursos económicos suficientes para apoyar la educación de su hijo, ya que se dedica a la venta de pan y las ventas se han visto afectadas en los últimos meses.
Al no contar con el teléfono, Mario se ha rezagado para cumplir con las tareas que se deben hacer a distancia, pero el ciclo escolar ha continuado su marcha.
Mario acostumbra acompañar a su mamá a la venta de pan, puesto que no puede quedarse solo en casa, pero este hábito lo ha adquirido mientras pasa la etapa de contingencia.
Además de Mario, doña Elba tiene un hijo adolescente de 14 años y asegura que sus ingresos son bajos con la venta de pan, mientras que su esposo se dedica a la venta de revistas y periódicos, y la mayor parte de los ingresos se van en la renta y los alimentos del día a día.
Por lo anterior, piden ayuda a las autoridades o a la sociedad para auxiliar al pequeño estudiante, a fin de que logre conseguir un equipo y demás materiales como útiles escolares que le permitan continuar con los estudios de primaria.












