El veneno invadió todo el cuerpo del pequeño. Nadie entiende cómo sigue vivo. El padre dice que son las oraciones. Luego de largos días de angustiosa búsqueda del antídoto, por fin se encontró uno en Guadalajara, gracias al Sindicato de Maestros.
El profesor Narciso Lázaro, padre de Diego, sufrió un shock emocional al recibir la noticia desagradable. “Este niño está muy grave. Fue mordido por una araña venenosa. Ya tiene destrozados el hígado, riñón. Ya no llegaría a México. Urge internarlo.
El menor fue llevado al Hospital Gilberto Gómez Maza. Y ahí comenzó la lucha por salvarle la vida. En total ayuno, para tratar de desintoxicar el cuerpo envenenado, mientras se buscaba el antídoto.
Y el calvario comenzó. El medicamento Reclusmyn fue como buscar una aguja en un pajar. Llamadas a México, Yucatán, Oaxaca, Querétaro, Guerrero. Y nadie tenía el remedio.
Chiapas fue el primero en decir que no había. Y los que contaban con el antídoto, ya lo tenían caduco.
La espera duró una semana. Por fin el medicamento fue localizado en Guadalajara con la ayuda del sindicato de maestros, y se lo aplicaron a Diego. Pero ya había sido entubado. El veneno ya había destrozado páncreas, pulmones e incluso corazón.
Los doctores pensaron que ya no tenía caso aplicárselo. Pero lo hicieron. Y aunque Diego está inconsciente, ven que está reaccionando. Y dicen que si reacciona, podría perder la pierna completa. Ya está en necrosis.
Pero al ver que Diego se aferra a la vida, que soportó una semana sin el antídoto, esperan que incluso la extremidad sea rescatada aplicando tejido de otra parte del cuerpo.
Evoluciona favorablemente
El secretario de Salud en Chiapas, Francisco Javier Paniagua Morgan, confirmó el estado grave con tendencia favorable a la recuperación, del niño Diego Alberto Lázaro Pascacio, de 12 años de edad, que lleva luchando quince días contra el veneno de la araña violinista.
En entrevista, Paniagua Morgan explicó que hay en el diagnóstico clínico del menor, factores que alientan las esperanzas de su recuperación, aunque no se trata de "echar las campanas al vuelo”, sino de vigilar su evolución favorable.
Los médicos, dijo, podrían en los próximos días, retirarle el ventilador que le asiste a respirar de forma artificial, mientras se van restituyendo las funciones renales y hepáticas y se mantiene la recuperación de las afectaciones en la pierna izquierda, donde se registró la mordedura, a la altura del tobillo.
Paniagua Morgan insistió en el umbral de tiempo que necesita el antídoto para actuar de forma efectiva en el paciente.












