Los niños que son desplazados de sus hogares en Chiapas se enfrentan a complicaciones de desarrollo educativo y académico, pero en muchos casos su infancia se ve truncada porque no tienen lo mínimo para vivir, precisó Manuel Alejandro Cruz Islas, activista en materia de derechos humanos.
Comentó que los infantes que fueron retirados de sus hogares se encuentran en una situación de vulnerabilidad, en tanto las autoridades no resuelvan los servicios básicos en salud y alimentación.
Esta situación origina que ellos presenten cuadros de deshidratación, desnutrición y falta de preparación académica, porque no tiene los elementos necesarios establecidos en la ley.
El también alumno del Centro de Estudios para la Construcción de Ciudadanía y Seguridad (Cecocise), detalló que la entidad hay una falta de sensibilidad para atender la violencia hacia los infantes, quienes proyectan sus carencias en todo su crecimiento.
“Los niños están olvidados, necesitan mucha atención, sobre todo, en la cuestión de educación, no se diga la vivienda, la alimentación”, agregó.
De acuerdo con lo mencionado, es importante que las autoridades encargadas del tema emitan medidas cautelares cuando se presenten violaciones en materia de derechos humanos; no obstante, representantes gubernamentales en el área de salud también deben intervenir para revisar las condiciones de los niños y las niñas.
En lo que respecta a lo ocurrido en Chenalhó son 116 niños, pero la situación general de desplazamiento en Chiapas es mayor.
Antecedentes
En diciembre de 2017, Paulo Villalobos, quien pertenece a la asociación encargada de defender los derechos humanos denominada Mejel Xojobal, calculó que en Chiapas han sido desplazados de sus hogares cerca de dos mil niñas, niños y adolescentes en los últimos cuatro años.
Los desplazamientos se han presentado en municipios como Chalchihuitán, Chenalhó y Oxchuc, lo que constituye un problema emocional, psicológico, económico y de oportunidades para los menores.
Cruz Islas puntualizó que hay comunidades que no cuentan con los servicios básicos de energía eléctrica, agua o alimentos, fundamental para el desarrollo de la infancia.
Proyectos
En entrevista, el activista comentó que están documentando todos los casos donde existan irregularidades sobre desplazamiento forzado en la niñez y, en su momento, estarían actualizando las cifras sobre la problemática.
Las actividades que hacen con los niños desplazados que viven en campamentos o en espacios no adecuados, están relacionadas con juegos en grupos, reciben ayuda de especialistas en psicología, manualidades, lectura, así como higiene personal.
“Que ellos se den cuenta que, a pesar de la situación que viven, hay que estar felices y contentos”. En lo que la población pueda ayudar, explicó, será fundamental, porque muchos niños no cuentan con ropa ni alimentos dignos para vivir.












