A diario, extraviados entre el discurso del Estado y la sociedad civil, que expresan más de lo que hacen, infantes sin pecado salvan la vida mientras intentan vivirla. En esos escenarios de caos, las acciones son más necesarias que las palabras.
La imagen describe una situación de sobrevivencia de infantes que trabajan y hacen la siesta en la calle, en el piso, mientras se ganan -ellos o sus padres- el sustento ¿Alguien estaría dispuesto a llevarles lo básico; comida, ropa, quizás algún juguete, o lo que por Ley les corresponde: acceso a Educación, Salud, Vivienda?
Quien quiera ayudar a ellos en particular se les encuentra en la Quinta Norte y Once Poniente de la capital del estado. Pero hay otros muchos en cada esquina, al doblar la calle.












