Niños migrantes viven en condiciones inhumanas

La situación que enfrentan niños migrantes inmersos en el comercio informal en el primer cuadro de Tapachula, es de condiciones sociales y laborales difíciles y en ocasiones hasta inhumanas, señala el diagnóstico de los estudios realizados por la organización Iniciativa para el Desarrollo Humano y el Colegio de la Frontera Sur.

El estudio que se realizó en el 2016, señaló la presidente de la asociación, Karla Paola González Cordero, se trata de encuestas a niños y adolescentes que desempeñan diversos trabajos en dicha zona, a través de las que se tiene información de las condiciones económicas y sociales en que realizan la actividad.

La mayoría de los menores y personas jóvenes son migrantes que se desempeñan en el comercio informal que provienen principalmente de comunidades fronterizas de Guatemala y laboran jornadas de más de 8 horas; en la mayoría de los casos reciben entre 100 y 150 pesos diarios de parte de sus empleadores.

González Cordero expuso que las encuestas revelan que los menores y adolescentes salen de sus lugares de origen por falta de trabajo, en busca de una actividad que permita generar ingresos.

Hizo énfasis en que muchos de estos niños y adolescentes migrantes vienen a Tapachula a autoemplearse y se apropian de espacios y actividades en el comercio informal en el centro de la ciudad.

Recomendó que la autoridad de los tres órdenes de gobierno debe estar inmersa en esta actividad evitar explotación laboral y otras vejaciones y que se mejoren los mecanismos para proteger a este sector.

Agregó que no solo se requiere la promoción de leyes para erradicar el trabajo infantil, ya que los niños y adolescentes que laboran en el comercio informal, en su mayoría, lo hacen por necesidad y por voluntad propia para beneficio de sus familias.