En México, el linfoma de Hodgkin es el segundo tipo más frecuente de cáncer en la población pediátrica, solo por debajo de las leucemias. Su incidencia es de 4.5 casos por cada cien mil habitantes, y en general constituyen el 15 % de todos los cánceres infantiles en el país. También representa el 6 % de los cánceres en la infancia.
Asimismo, se observa una mayor incidencia en jóvenes de 15 a 19 años, con 33.3 casos por millón al año. Las tasas en niños de 10 a 14 años, de 5 a 9 años y de 0 a 4 años, son respectivamente 3, 10 y 20 veces menores que las de los adolescentes.
Doctora
La especialista en Hematología, Ana Florencia Ramírez, comentó que el linfoma de Hodgkin es el cáncer en los ganglios linfáticos, que normalmente se encuentran en cuello y axilas. Hay más de 80 variedades, pero este ocupa el 80 % de los casos que hay a nivel mundial, con mayor incidencia en Norteamérica y Europa.
Si bien es poco frecuente, ha sido constante en las últimas décadas; se encuentra en el lugar 20 de la incidencia de cánceres. Añaden que se puede presentar en cualquier persona, pero el diagnostico ya no es catastrófico, su mortalidad ya no es tan alta.
“Tiene mayor incidencia en adultos jóvenes, entre 20 y 30 años, el otro pico de incidencia son adultos mayores, por arriba de los 65 años, a esta edad se puede complicar un poco más rápido. También se presenta en niños, entre 10 y 14 años”.
Indicó que no existe un registro concreto sobre la prevalencia de cánceres en México; “considerando los distintos tipos que existen, se necesita un registro nacional para tener datos más certeros”, expresó.
Ganglio persistente o creciente, fiebre sin explicación, sudoración nocturna, pérdida de peso leve a importante sin motivo, son algunas señales de esta enfermedad.












