Niños y adolescentes, más afectados por la pobreza

Niños y adolescentes, más afectados por la pobreza

Durante la presentación del estudio “La Infancia Cuenta en Chiapas: ensayo sobre niñas, niños y adolescentes”, se dio a conocer que la infancia indígena representa casi la tercera parte de la población menor de 18 años en la entidad, misma que muestra condiciones de mayor vulnerabilidad que el resto en varios aspectos.

Tiene menores niveles de acceso a derechos sociales, mayores condiciones de pobreza, peores características de vivienda y mayor vulnerabilidad ante los efectos negativos generados por la covid-19.

De acuerdo a Tania Ramírez, directora de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), organización coordinadora del estudio, la situación general por la pandemia ha agudizado los desafíos en el ingreso, situación laboral, salud, educación y alimentación, ampliando las brechas de desigualdad previamente existentes.

Explicó que el estudio tiene el objetivo de proveer una herramienta de información que proporcione un análisis actualizado, respecto a las condiciones de vida y retos en materia de derechos de los niños y adolescentes de Chiapas, para conocer las características del goce y ejercicio de sus derechos.

Algunos datos que dio a conocer fue que en Chiapas se observa mayor pobreza entre niños y adolescentes, que entre la población total; entre niñas y adolescentes mujeres, que entre niños y adolescentes varones; y entre niños y adolescentes indígenas, que no indígenas.

Se presenta mayor carencia por alimentación nutritiva y de calidad entre los niños y adolescentes indígenas; las niñas y adolescentes mujeres y la población de 12 a 17 años de edad.

Según la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares 2020, del Instituto de Estadística y Geografía (Inegi), en Chiapas más de 286 mil adolescentes entre 12 y 17 años trabajan o reciben un pago, es decir, el 42.5 % de quienes se encuentran en ese rango de edad.

Esta caracterización tiene modificaciones por sexo y pertenencia étnica. Señala que una mayor proporción de los adolescentes indígenas tiene un trabajo, en comparación con los no indígenas.

El análisis de datos los viene realizando desde el 2005 con el apoyo de diversas organizaciones civiles y organismos nacionales e internacionales, bajo el enfoque de identificar avances y rezagos en la garantía de derechos a través de indicadores, con el objetivo de incidir en políticas públicas y marcos legales a favor de niños y adolescentes.

Recomendaciones

Como parte del estudio generaron también la recomendación para atender los diversos problemas que afectan a los niños y adolescentes, como la pobreza.

Dijeron que para garantizar un ingreso suficiente se deben generar condiciones y diseñar mecanismos de apoyo que permitan a las familias costear las necesidades de los menores y adolescentes chiapanecos, sobre todo en un contexto de vulnerabilidad, con desempleo y bajos ingresos.

En la promoción de la educación se debe generar condiciones y atención hacia la importancia de la educación preescolar entre los padres y madres de menores de cinco años. Incrementar la cantidad de becas educativas que prioricen la atención de la población indígena para garantizar el derecho a la educación.

En materia de salud es importante diseñar campañas de comunicación en distintos temas: la importancia de los procesos de vacunación, la prevención de enfermedades respiratorias y diarreicas, el embarazo adolescente, entre otros.

Además de establecer mecanismos para acercar la oferta de servicios de salud y garantizar el acceso universal de la infancia y adolescencia a ellos, articulando enfoques adecuados culturalmente y respetuosos de la titularidad de derechos de niños y adolescentes.