Sufrir un nivel socioeconómico deficiente puede ser un factor para que las personas padezcan algún trastorno mental, pues se exponen a cargas cotidianas de estrés, como la preocupación de no contar con un hogar propio o un trabajo digno.
Estos factores pueden desencadenar una serie de alteraciones mentales, que de no tratarse pueden culminar en una enfermedad mental, informó Marigel Perianza Jiménez, médico psiquiatra.
Un trastorno, desde la perspectiva de la Psiquiatría, contiene etiologías multifactoriales, es decir, el origen o la causa que las produce no se encuentra establecida concretamente.
Por otro lado, “las enfermedades mentales sí tienen una causa definida, por ejemplo la enfermedad de Huntington, se padece por herencia genética de padres a hijos, caso científicamente comprobado”, señaló Perianza Jiménez.
Esta enfermedad se caracteriza por la manifestación de comportamientos antisociales, alucinaciones, malhumor y paranoia.
Mientras que en los trastornos encontramos algunas característias comunes, como la depresión, fobias, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés postraumático, etc.
En el aspecto sociológico, las personas de escasos recursos normalmente están expuestas a algún causal de estrés, como baja remuneración laboral, no tener una casa propia o digna, mala alimentación, alteraciones de crianza, adicción a alguna sustancia, y son las más propensas a desarrollar estas alteraciones en su salud mental.
Esto debido, que para combatir este tipo padecimientos se necesita de un recurso financiero estable, que desafortunadamente las personas inmersas en economías precarias no poseen.
“Las personas que presentan un trastorno mental pueden tener muchas posibilidades de remisión o de estabilidad si llevan un adecuado tratamiento, pero mantener este tipo de tratamientos necesita de cobertura médica, apoyo económico y familiar”, mencionó Marigel Perianza
Afortunadamente existen diversas técnicas para poder sobrellevar el estrés, sin necesidad de contar con altos recursos monetarios, como aprender a controlar las emociones, realizar ejercicio, comer adecuadamente, así como realizar actividades recreativas y lúdicas.
Actualmente, en las calles de Tuxtla Gutiérrez es común ver a personas con padecimientos mentales, quienes se hallan en calidad de indigentes, cuya actual condición social y de salud pudo haberse evitado.












