El obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, afirmó que debido a que los contagios de Covid-19 se mantienen, no es tiempo todavía de reabrir los templos para la celebración de servicios pastorales normales.
“Consideramos que es necesario seguirnos cuidando y que aún no es tiempo para una reapertura general a servicios pastorales normales, y no podemos dar indicaciones uniformes para toda la diócesis”, dijo en un comunicado firmado este primero de julio.
Agregó que “la información oficial sobre la pandemia de coronavirus presenta a Chiapas en color naranja, lo que permite abrir negocios y templos con determinados criterios, pero sabemos que a las cifras oficiales de contagios y fallecidos, habría que sumar casos no declarados”.
Aguilar Martínez señaló que “algunas poblaciones están empezando a salir de la situación aguda de la pandemia, otras apenas empiezan a sentir sus estragos y que probablemente aumentarán, por lo que no podemos tener certeza de la evolución de la enfermedad y cuándo nos vaya a afectar”.
Comentó que hay personas que “no creen que sea coronavirus; si acaso hablan de fiebre, pero el hecho es que esta fiebre va enfermando gravemente y provocando la muerte de muchos”.
Manifestó que las comunidades en las que conste que no ha habido ningún contagio ni fallecidos, sí se podrá tener algunos servicios pastorales, pero siempre con el cuidado estricto de reuniones con los siguientes criterios: quienes tengan cualquier síntoma de enfermedad de vías respiratorias, procuren cuidarse quedándose en casa, y que los que asistan que lo hagan respetando la sana distancia y el uso de cubrebocas, además de que la parroquia correspondiente proporcione gel antibacterial para desinfectarse las manos”, entre otras medidas.
“Como comunidad diocesana, apoyados por los agentes de animación y coordinación pastoral, mantengamos en oración constante y solidaria”, pidió a los católicos y les solicitó que en la medida de lo posible se aprovechen los medios de comunicación, que no ocasionan riesgos de contagio, como la radio, el teléfono e internet.
Expresó que “aunque hay muchas fatigas y tribulaciones; “hay que reconocer y valorar las muchas gracias que estamos recibiendo”.












