No estudia pero sí trabaja

"Gaspar Romero * CP. Juan Pérez Hernández cuenta con apenas 8 anos, y es un vendedor de chicles en las calles de la capital del estado, actividad que le deja para comer frijoles y ayudar al gasto de su familia, la que emigró de San Juan Cancuc por problemas económicos y porque fueron expulsados por conflictos religiosos.

La escuela para él no tiene sentido sino sobrevive con su familia primero. Juan Pérez Hernández es uno de los casi 180 mil ninos en Chiapas que no van a la escuela por falta de un acta de nacimiento, porque son explotados para trabajar o porque son extremadamente pobres o en otros casos, porque viven en la calle con un futuro incierto.

Los estudios serán para más, ahorita hay que trabajar, le dice su padre de oficio machetero, así le dice Juan, porque se dedica a cortar las ramas de árboles de los jardines y gana 40 pesos diarios para mantener a los nueve hijos que tuvo con María Hernández de 37 anos de edad.

En su natal San Juan Cancuc, Juan Pérez Hernández no iba a ingresar a la escuela por problemas religiosos y explica ""no he podido ingresar a la escuela porque no cuento con un acta de nacimiento"".

Mi papá les dijo a mis hermanos que en Tuxtla íbamos a progresar, trabajando y que todos ingresaríamos a la escuela, pero el panorama le cambió la vida, ya que llevan dos anos en la ciudad capital y aún no va a la escuela.

Juan Pérez Hernández es el quinto de los 9 hermanos. No todos se dedican a la venta de chicles en la calle.

Uno limpia parabrisas en los cruceros de bulevares de la capital. Gana 50 pesos y ""yo como vendedor de chicles, dijo, a veces 35 o 20 pesos diarios"".

Con una estatura baja, por problemas de nutrición, el menor de edad camina todos los días por las principales calles de Tuxtla Gutiérrez.

Su jornada laboral empieza desde las seis de la manana y culmina hasta las 22 horas, y hay días que duerme en la calle por no alcanzar el transporte colectivo.

Suena con ir a la escuela para saber leer y escribir. Sólo sabe contar monedas que recibe por la compra de chicles y cigarros, cuya cantidad se la tiene que entregar a su padre, sino es golpeado u corrido del cuarto donde viven hacinados en Tuxtla Gutiérrez.

De acuerdo con cifras de la UNICEF, en voz de Alejandro Gómez Palma, informó que en Chiapas, se tiene una estimación de más de 90 mil menores de edad entre los 5 y 14 anos que no acuden a la escuela del nivel primaria, apenas el 50 por ciento del total considerado durante un ciclo escolar. Hay cifras desconocidas en los altos de Chiapas, cuya población infantil trabaja en el campo.

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