Los aves marinas murieron por falta de alimento, “ya que ante el calentamiento de los mares los peces se van hacia aguas profundas”, fue la conclusión del operativo de emergencia que realizó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en las zonas costeras de los estados de Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Jalisco, Colima, Nayarit, Sinaloa, Sonora, Baja California y Baja California Sur.
Se trató de un operativo de emergencia para determinar la causa de muerte de aves marinas en las costas del Pacífico mexicano, y a través de esta se confirmó la ausencia de virus aviares en los animales como la influenza de alta patogenicidad AH5N1 y la enfermedad de Newcastle. Esto luego de realizar necropsias, inspección a las aves, toma y envió de muestras a los laboratorios oficiales, así como la disposición sanitaria de cadáveres.
En la investigación epidemiológica, que también incluyó captura de aves deshidratadas, con bajo peso y necropsias realizadas por veterinarios y biólogos especialistas, se consideró que los animales murieron de inanición, es decir, de extrema debilidad física provocada por la falta de alimento.
Lo anterior, derivado del fenómeno meteorológico de El Niño, que causa un incremento en la temperatura de las aguas del Pacífico y esto provoca que los peces bajen a la profundidad en busca de aguas más frías, hecho que impide a las aves marinas poder capturar su alimento.
Equipo de trabajo
En el operativo de emergencia, que se realizó desde el 9 de junio, participaron más de 50 técnicos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), quienes recorrieron 8 mil 291 kilómetros en vehículo, 166 a pie y 79 kilómetros en lancha a través de 69 rutas.
La Dirección General de Salud Animal del Senasica en coordinación con especialistas de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) realizaron 33 investigaciones y visitaron 180 puntos de contacto, en los que promovieron la notificación del avistamiento de aves enfermas o muertas.
Pardela, la más afectada
El Senasica explicó que la investigación ha revelado que la especie más afectada es la pardela de dorso gris (Ardenna grisea), también denominada pardela oscura o fardela negra, la cual es una ave marina que llega a volar entre 500 y 900 kilómetros por día, por lo que requieren de altas cantidades de alimento para poder sobrevivir y, en este momento, no encuentran en la superficie del mar suficientes peces para cubrir sus necesidades energéticas.












