El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez, afirmó que todavía no existen condiciones para reabrir los templos al culto público.
“No es posible en este momento determinar cuándo se abrirán. Si siguen los contagios tenemos que esperar. Ojalá que sea a finales del mes pudiéramos abrirlos”, agregó en rueda de prensa.
“Veo conveniente que todavía no comencemos las actividades normales en nuestras parroquias, sino que sigamos cuidándonos estas próximas tres semanas, y esperemos a finales de junio para ver si hay condiciones para empezar, con ciertos protocolos de seguridad o prevención, nuestras actividades ‘normales’ en las parroquias”, reiteró.
Comentó que “aparentemente ya iba cediendo la fuerza del virus, y había comunidades o pueblos en los que no había un solo contagiado, lo que me hizo autorizar a que en esos lugares y parroquias pudieran empezar a abrir siguiendo los criterios de la sana distancia y el rigor de los cuidados, pero el aumento de contagios en estos últimos días me hizo enviar un nuevo comunicado, a petición de los sacerdotes, de que cierren los templos nuevamente”.
Comentó que “el servicio cultual y vivir nuestra fe es algo esencial, pero no sabemos guardar la sana distancia. Se abren los templos y se amontona la gente. Ya lo hemos visto en procesiones, peregrinaciones o fiestas patronales; si fuéramos educados en conservar la sana distancia podríamos abrir los templos, pero abrir para mucha gente, es decir ya se puede, porque junto a la presión del miedo al contagio está por el otro extremo de la presión de que necesitan de la misa, la comunión y confesión para sentir la fuerza de la fe”.
A quienes no creen que exista el coronavirus o piensan que es una manipulación política, les pidió que “adviertan los hechos, pues ya tenemos más cerca a personas enfermas o que han fallecido”.
Exhortó a la población: “Cuidémonos a nosotros mismos y cuidemos a los demás, sobre todo a los niños, a los abuelos y a las personas que están enfermas, sin despreciarlas y sin agredirlas; todas las personas somos víctimas de esta terrible pandemia y nadie de nosotros es culpable de que exista esta enfermedad”.











