Manuel Pardo Pastrana, presidente estatal de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), comentó que el último registro que consultaron de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que se traducen en empleos formales, la cifra apenas y supera los 122 mil.
Pero explicó que al hacer un comparativo de diciembre de 2018 a la fecha, solamente se han creado 195 empleos formales mensuales, contando la caída, es decir, en promedio hay seis mil empleos más hoy que hace dos años. Esto refleja que no existe una recuperación económica real.
Mencionó que la caída que presentó “México ¿Cómo vamos?” sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en la entidad, al corte del cierre de marzo fue de 0.5 por ciento.
Enfatizó que en Chiapas la recesión económica no inició con la pandemia, sino desde el 2017. Son varios años en crisis y lo que se requiere es de un plan de reactivación económica para cada uno de los sectores productivos, sobre todo aquellos que generan miles de empleos.
“Sin crecimiento no hay empleos, sin empleos no hay bienestar social, por lo tanto estamos peor que antes”, añadió. Se requiere de una fuerte inversión en infraestructura pública para atraer a la postre y que puedan llegar inversiones privadas que generen economía.
Son casi cuatro años en recesión con algunos trimestres con crecimiento en la economía, por lo que una verdadera recuperación dependerá de cómo las instancias y la sociedad puedan trabajar en conjunto, pudiendo llegar a índices de crecimiento como lo tiene el Bajío del cinco por ciento anual, o bien, seguir decreciendo.
En porcentaje, mencionó que el 20 de empresarios que estaban afiliados a la Coparmex dejaron de ser socios a partir de la pandemia por diversos motivos, y aparte de eso, con otros más llegaron a un acuerdo para pagar sus mensualidades porque están conscientes de que en toda empresa hay prioridades para subsistir.
Sobre el programa de financiamientos a empresarios que se lanzó el año pasado, dijo que si bien un préstamo es bueno y se manejaron garantías especiales con Nacional Financiera, al final para la autorización operaron los mecanismos de los bancos, y si éstos decían que un empresario no era apto no les daban el dinero.
Aseguró tener conocimiento de muchos socios a los que no les fueron autorizados los préstamos como parte de dicho programa para la reactivar la economía, porque nadie verificó que todos los financiamientos pasaran para garantizar una verdadera reactivación económica en todos los sectores.
Si bien se otorgaron 600 millones de pesos en créditos, tal como lo reportaron las instancias correspondientes, no fue suficiente y no se dio en todos los sectores productivos.












