No hay justicia en caso Acteal, señalan

No hay justicia en caso Acteal, señalan

La Organización Sociedad Civil “Las Abejas” afirmó que el acuerdo de solución amistosa firmado por el Gobierno Federal el pasado 3 de septiembre con un grupo de sobrevivientes y familiares de los 45 indígenas asesinados en Acteal el 22 de diciembre de 1997, “fue un engaño” y “una disculpa pública no basta, pues no es un verdadero acto de justicia”. 

En un comunicado agregó que “el Ejército federal debe de ser investigado y todos los altos mandos responsables de dirigir el Plan de Campaña Chiapas 94, llevados a juicio”. El Estado mexicano firmó el 3 de este mes un acuerdo de solución amistosa con un grupo de sobrevivientes y familiares de los 45 tzotziles masacrados en Acteal por paramilitares priistas y ofreció una disculpa pública.

Dicho acuerdo no fue reconocido por “Las Abejas de Acteal”, que agrupa a otra parte de los sobrevivientes y familiares, pues su exigencia es que sean castigados todos los responsables intelectuales y materiales de los hechos, además de que está a la espera de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emita el informe de fondo. 

Dirigiéndose al subsecretario de Derechos Humanos y Población de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, los quejosos afirmaron: “Pensamos que la solución amistosa firmada el pasado 3 de septiembre fue un engaño para que ustedes puedan lavarse las manos en este caso y aparentar que el gobierno de (Andrés Manuel) López Obrador es diferente”. 

Continuó: “Si de veras estuvieran tan interesados ustedes en la paz y en la igualdad, ¿por qué siguen garantizando impunidad a los paramilitares?, ¿por qué sigue habiendo muertos y heridos de balas de grueso calibre en Aldama y en Tila?, ¿por qué sigue aumentando el número de desplazados en Aldama y en Chalchihuitán?, ¿por qué se deja actuar libremente y sin castigo a los grupos de corte paramilitar?”.

Manifestó que “tal vez pensaron que nos íbamos a cansar. Que las repetidas injusticias que han cometido con nosotros, año con año, iban a matarnos por dentro. Que el dolor iba a terminar por dejarnos callados si pasaba suficiente tiempo. Que después de lograr dividir a nuestra organización y a los sobrevivientes y familiares de nuestros mártires, perderíamos la esperanza de que viniera la verdadera justicia y nos conformaríamos con cualquier ayuda o apoyo para nuestra familia”.