No hay programas para los asimilados guatemaltecos

"Gaspar Romero * CP. Indígenas demandan su inclusión en los programas creados para los pueblos autóctonos naturalizados o asimilados, especialmente en Chiapas, para mejorar sus condiciones de vida ""debido a que no tienen nada"".

El indígena chuje, Adolfo Tadeo García, que llegó a Chiapas el 11 de junio de 1982 del Departamento de Huehuetenango en Guatemala, sostuvo que falta incluir en los programas y servicios a este sector de la población.

Expuso que el proceso de integración de los extranjeros que se refugiaron en Chiapas y que obtuvieron la nacionalidad mexicana, tiene que ser real e integral.

Radicado en la localidad Nuevo Porvenir en el municipio de La Trinitaria, en la frontera con Guatemala, expuso que es una historia grande, larga y preocupante de los centroamericanos que decidieron quedarse en Chiapas en busca de paz.

En el 2003 obtuvo su carta de naturalización por parte del Gobierno de México, pero lamentablemente faltan 499 adultos por obtenerla, además, un total de 517 niños no han tenido el acceso a la educación pública. Los asimilados enfrentan severa y drástica discriminación por ser indígenas, por ser de Guatemala, por ser asimilados. Los adultos que no han obtenido su regularización la siguen gestionando. Quedan pendientes las formas FM2 de asimilado y FM2 de inmigrado.

Pidió más acción y hechos tangibles por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) a efecto de impulsar y promover la atención justa a este sector.

Algunos hermanos se fueron a Estados Unidos, ya vinieron y no tienen documentos. Su futuro es incierto. El trámite está en proceso pero muy lento para regularizar la estancia migratoria en esa zona de Chiapas, acotó.

La forma migratoria tiene un costo para los refugiados. Aquellos que no llevan una constancia del DIF Municipal que radican en determinado municipio, tienen que pagar 4 mil 17 pesos, para la FM2; quienes llevan el documento de la autoridad municipal solamente desembolsan mil 200 pesos.

Lo que requerimos con urgencia es que los tres niveles de gobierno nos reconozcan como pueblos indígenas naturalizados en Chiapas, que las instituciones de gobierno nos aparten una bolsa económica para carreteras, escuelas, salud y comunicaciones, dijo Tadeo García.

Añadió que los extranjeros asentados en Chiapas han integrado una organización indígena pluriétnica de naturalizados con la finalidad de exigir que los tomen en cuenta los tres niveles de gobierno, ""porque existimos, porque somos humanos y porque estamos ahí"". Están asentados en localidades de los municipios de La Trinitaria, Las Margaritas, Maravilla Tenejapa, La Independencia y Comitán, en la Región Fronteriza, enfatizó el indígena chuje.



Recuento

Chiapas es una entidad que conoce muy bien el tema de los refugiados, mejor que muchos de los demás. La población de extranjeros en calidad de refugiados es mínima; los que han escogido quedarse aquí han encontrado un modo de vida digno.

Ellos deben ser el principal ejemplo para construir el mundo sin fronteras que quisiéramos heredar a nuestros hijos, son el ejemplo de la globalización de la solidaridad, sin pedir nada a cambio.

Los grupos de refugiados ingresaron a México por Chiapas en diversos puntos ubicados a lo largo de cerca de 300 kilómetros de la frontera con Guatemala. Tres fueron las zonas principales de recepción: la Sierra Madre, principalmente Tapachula y Frontera Comalapa, centro en La Trinitaria, Las Margaritas y La Independencia, así como la Selva en Ocosingo.

El mayor éxodo fue entre fines de 1980 y principios de 1981. A principios de 1982 había entrado por la zona de Marqués de Comillas otro contingente y aunque se llegó a contabilizar en 1984 unos 46 mil guatemaltecos en 36 campamentos, hoy quedan pocos.

En el año 1999 se inició formalmente el proceso de integración, consistente en la consolidación del asiento seguro para los refugiados, la construcción de infraestructura básica como agua, acceso y electrificación, así como servicios fundamentales de salud, educación, crédito y protección por parte de las instituciones mexicanas.

En el mismo sentido, ACNUR no participa en la protección de niños, niñas y mujeres no acompañados en una mesa de diálogo con el gobierno, para el impulso al desarrollo de proyectos constructivos, muy positivos e importantes. Esta es una problemática que necesita atención urgente.

México sigue siendo un país donde los refugiados se pueden integrar, tener acceso al mercado laboral, educación, salud, programas sociales y luchar contra la discriminación y marginación de refugiados, pues se espera poner en marcha una campaña de sensibilización en materia de tolerancia a refugiados.

No obstante, siguen existiendo en Chiapas personas que no tienen ninguna documentación, son marginados, no tienen acceso a servicios y ante ello será necesario fortalecer la coordinación de atención.

La estrategia regional sin duda habrá que cambiar y se enfocará a la protección de derechos de los migrantes desde el Soconusco en esta entidad. Planteó fortalecer el marco jurídico para la protección internacional a favor de refugiados.

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