No hay transparencia

Alberto Noriega * CP. Cada semestre, la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), obtiene recursos cercanos a los 18 millones de pesos bajo el concepto del sistema Preuniversitario; sin embargo, a decir de docentes y alumnos, rara vez la institución informa del destino de dichos recursos.

La suspicacia en torno al manejo discrecional de los fondos se ha acentuado en los últimos meses, debido a que los alumnos también tienen que sufragar los costos por examen, así como el 'donativo voluntario' de 250 pesos destinado supuestamente a la Fundación Unach. Todo ello, sin que los alumnos obtengan la garantía de que ingresarán de manera 'formal' a la máxima casa de estudios. Catedráticos y alumnos inconformes senalaron que con la nueva administración, la prioridad no es la excelencia educativa, sino los negocios, el último ejemplo de ello, enfatizaron, es la renta de parte de la infraestructura académica (edificio Maciel) como local comercial.



Los datos

Cada semestre el pago de inscripción es de 1 mil 800 pesos, que aunado al donativo de 250 pesos a la Fundación Unach; de 150 pesos por uniformes; 120 pesos por pago de hojas para examen y de 30 pesos por credencial, dan como resultado que por alumno, el pago se incremente a 2 mil 350 pesos y todo eso sin tomar en cuenta los 600 pesos que cada aspirante desembolsa para obtener una ficha y así pueda presentar el examen de admisión al sistema. Lo paradójico es que el sistema Preuniversitario no se encuentra establecido dentro de la Ley Orgánica Universitaria, 'Proyecto' encabezado por María Luisa Cano Maldonado, como coordinadora general del Preuniversitario (figura que no existe en la estructura de la administración universitaria), trabaja de forma directa con Carlos Eugenio Díaz Hernández en su papel de secretario académico y con cada uno de los directores de las facultades universitarias. Cabe destacar que desde su creación, el sistema preuniversitario ha sido criticado por servir más como un formato de captación de recursos, que por ser un verdadero proyecto académico, tal como en su momento la plantilla docente y miembros del consejo estudiantil lo han manifestado.



Crecen anomalías

Estudiantes entrevistados por Cuarto Poder, así como docentes universitarios, manifestaron su molestia ante lo que consideran 'fraude académico', debido a que el llamado semestre del sistema Preuniversitario, en realidad abarca tan sólo tres meses, derivado de diversos factores.

Con esta situación, dijeron, no se logra cubrir el plan académico trazado para el sistema.

Tan es un negocio, indicaron los entrevistados, que aparte de los fondos que recibe la máxima casa de estudios, por separado los funcionarios de rectoría y en específico María Luisa Cano, mantienen presuntos vínculos familiares con las cafeterías y papelerías que brindan el servicio -a un costo mayor al de otros lugares- en las diversas facultades.

Ante todas estas irregularidades, pidieron a la rectoría de la universidad se reestructure el plan académico del sistema, para que no cumpla tan sólo como un proyecto financiero; así como el análisis de los costos que genera a los estudiantes y a los padres de familia en su economía.

Le pedimos al rector Ángel René Estrada Arévalo que cumpla con su promesa de transparentar al sistema, tal como lo prometió el 25 de octubre del 2007, ya que a la fecha aún se desconoce el manejo financiero del Preuniversitario y no están claros los objetivos académicos que persigue, enfatizaron.