Un alto porcentaje de migrantes extranjeros que llegan a la frontera sur y que son rechazados de los Estados Unidos o de otras entidades mexicanas, mantienen vigente e insisten en su deseo de alcanzar el “sueño americano”.
Pocas son las personas que buscan emplearse y trabajar en territorio mexicano, a pesar de conocer y enfrentar la difícil travesía para llegar a Norteamérica, expuso en entrevista el presidente de la Asociación de Establecimientos de Entretenimiento de Tapachula (Aseet), Antonio Armas Hernández.
Y es que Tapachula ha sido el centro de concentración de miles de migrantes de diversas nacionalidades centroamericanas: cubanos, haitianos, venezolanos, colombianos, africanos y otros. De estos, la gran mayoría mantiene vigente el sueño de una mejor vida.
Lo anterior, pese a que huyen de las difíciles condiciones de vida, inseguridad, persecución y falta de empleo, no pretenden quedarse en Tapachula, pues buscan emplearse y estabilizarse en otras ciudades para no regresar a sus países de origen.
Siendo entrevistado Armas Hernández, expuso que en el giro que ellos manejan para otorgar un empleo, el solicitante requiere tener vigente el proceso de la solicitud de visa humanitaria que expide la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
La mayoría la cumple pero su intención no es quedarse a trabajar en esta zona, y ante la oportunidad de emigrar por la salida reiterativa de caravanas hacia el centro y norte del país, abandonan el empleo y se suman a estos grupos con la intención de lograr el objetivo de llegar a los Estados Unidos.











