En el marco de la celebración de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que se realizará el próximo domingo 26 de septiembre, el obispo de Tapachula, monseñor Jaime Calderón Calderón, hizo referencia al mensaje del papa Francisco.
Calderón Calderón señaló que todos estamos en la misma barca y llamados a comprometernos para que no haya más muros que nos separen; pidió que no haya más los “otros”, sino sólo un “nosotros”, tan grande como toda la humanidad.
El obispo de Tapachula remarcó que la jornada mundial debe servir a la sociedad y a todos los hombres del mundo al llamamiento a caminar juntos hacia un “nosotros” más grande, e indicó que el precio más elevado lo pagan quienes más fácilmente pueden convertirse en los “otros”: los extranjeros, los migrantes, los marginados, que habitan las periferias existenciales.
El líder religioso católico recordó que el papa Francisco había expresado una preocupación y un deseo que señala que “pasada la crisis sanitaria, la peor reacción sería la de caer aún más en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservación egoísta”.
Y en eso se basa el mensaje para la 107.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, con el tema “Hacia un nosotros cada vez más grande”, queriendo así indicar un horizonte claro para nuestro camino común en este mundo. “Este horizonte está presente en el mismo proyecto creador de Dios”, dijo.
En la segunda parte de su mensaje dominical, monseñor Calderón Calderón se refirió al comunicado de la Conferencia del Episcopado Mexicano, titulado “A favor de la vida y de la mujer”, en el que se reflexiona y se asume la postura de la Iglesia frente a la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Cabe recordar que la resolución es sobre la despenalización del aborto, por lo que el comunicado atiende el tema de la defensa de la vida y, por lo mismo, el rechazo del aborto.
“No aceptar el aborto es un problema prerreligioso en que la fe no tiene nada que ver con eso, es algo que no le pertenece, ya que desde el principio es un problema humano”, dijo, y en ese sentido agregó que dos cosas nos ayudarán a entender esto: “¿Es legítimo eliminar una vida humana para resolver un problema?, y ¿es permisible alquilar un sicario para resolver un problema?, la respuesta es de cada uno”.











