Tras reconocer que el mundo está en crisis, pero desde el punto de vista del porqué lo está, “es necesario reconocer que en la medida en que sacamos a Dios de nuestra sociedad, en esa medida nos volvemos más violentos”, destacó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor Fabio Martínez Castilla.
Apuntó que mientras más difícil es la guerra, más paz hay que tener, por lo que consideró que ante el panorama que se vive y que cada vez se torna más riesgoso, hay que tener más paz, por eso enfatizó que la fuerza no es aumentar las voces de violencia ni tomar partido, sino que se tiene que fomentar la oración y el acercamiento a Dios.
Retomando una frase de la madre Teresa de Calcuta, refirió que la peor pobreza que tiene el mundo no es de pan, es de fe, es de Dios, por lo que apuntó que esto se está reflejando en la situación actual.
De igual modo, se refirió al tema de las violencias que se padecen en diversos lugares del país y en Chiapas, y expuso que entendiendo la crisis de violencia e inseguridad, debido a diversos factores como el crimen organizado, no considera conveniente agregar a este clima de descomposición social un elemento más, como los discursos y las acciones de odio, expresados en algunas ocasiones en las manifestaciones públicas.
Al referirnos a las manifestaciones del 8 de marzo, dijo que esta situación nos ayuda a entender como sociedad el grado de descontento e indignación que existe ante las persistentes desigualdades respecto a los varones.
Del mismo modo, a la violencia que se expresa contra las mujeres en diversos espacios, como la familia, el trabajo, las escuelas, las comunidades, e incluso en la Iglesia. Sin embargo, es oportuno cuestionamos acerca de si adoptar expresiones violentas sea el mejor camino para avanzar en el reconocimiento de los derechos de la mujer.
“Lamentamos las acciones o hechos de violencia que ocurrieron en torno a una demanda justa; creemos que eso desdice la lucha que compartimos con las mujeres de todo el mundo, y en especial de nuestro querido Chiapas, por el respeto a su dignidad, el cese de la violencia contra la mujer y el espacio de participación en los diversos campos de la vida social, laboral, económica, política e incluso religiosa”, argumentó.
En este mismo contexto, monseñor Fabio Martínez dio conocer que el próximo 19 de marzo se celebrará el 30 aniversario de Cáritas de Tuxtla (“caritas” que en latín significa caridad), la cual es una institución de la Iglesia católica dedicada al servicio de la caridad, el desarrollo humano integral y la ayuda humanitaria.
Está presente en más de 160 países y es muy notoria su presencia en los momentos de emergencias por desastres o crisis humanitarias en todo el mundo. Casi todas las diócesis de México cuentan con este organismo.












