La diputada local por el Distrito 18, Katy Aguiar Álvarez, calificó como “muy lamentable” el debate generado en redes sociales en torno a las desapariciones de jóvenes mujeres, luego de que algunos sectores de la sociedad pidieran sanciones para aquellas que desaparecen por decisión propia y cuyos casos activan alertas familiares.
En entrevista, la legisladora señaló que durante los últimos días ha observado comentarios en los que se exige conocer las condiciones de la desaparición y, cuando resulta que la joven se fue voluntariamente, se solicita castigo para ella.
“Fue muy lamentable leer comentarios donde decían que se había ido con otra persona por un asunto amoroso”, expresó.
Libertad de decisión
Aguiar Álvarez recordó que hizo una publicación al respecto y defendió el derecho de todas las personas a hacer con su vida lo que mejor les parezca.
“Todas y todos tenemos derecho de hacer con nuestra vida lo que nos plazca. Si bien esto fue un motivo de alerta para la familia, creo que lo debe resolver la familia”, afirmó.
La diputada subrayó que la responsabilidad de las autoridades es atender las denuncias de desaparición, y en ese sentido, reconoció el trabajo de la Fiscalía General del Estado (FGE) que logró dar con el paradero de varias personas reportadas como desaparecidas durante el fin de semana.
“Gracias a Dios, muchas de ellas fueron localizadas con vida, pero las explicaciones no nos las deben a nosotros”, puntualizó.
Cuestionada sobre el debate en torno al término “desaparición consentida” o “por voluntad propia”, consideró que no debería ventilarse esa parte ni darse los detalles públicos, porque detrás de cada desaparición voluntaria podrían existir contextos de violencia u otras circunstancias que no son evidentes.
“Regresamos otra vez al discurso de que las mujeres desaparecen porque se van con el novio, porque andan de fiesta, eso revictimiza a las mujeres”, advirtió.
Finalmente, la diputada hizo un llamado a la ciudadanía a tener conciencia y a celebrar que las mujeres, sobre todo, aparezcan vivas, sanas y salvas. “Lo demás corresponde solucionarlo con la familia. La autoridad, qué bueno que haga su trabajo, y ya lo demás no nos corresponde a nosotros”, concluyó.












