Si bien las escuelas deben ser espacios regidos por códigos de disciplina, estos se deben enfocar en el comportamiento y enseñanza de valores, no incidir sobre la imagen de los estudiantes y condicionar el acceso a la educación sobre esta, ya que se trata de un derecho universal.
Lo anterior lo manifestó Marilu Camacho López, profesora investigadora de tiempo completo de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), respecto al llamado del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) a las escuelas, de no prohibir el paso a estudiantes con cabello largo o pintado.
Esta recomendación emitida, previo al inicio del ciclo escolar, sigue causando polémica entre quienes lo apoyan al decir que la imagen no puede incidir en ese derecho, y quienes dicen que las escuelas, desde primaria hasta preparatoria, deben promover la disciplina.
Caso
Recientemente se difundió una denuncia sobre una escuela de Cintalapa que no dejó entrar a algunos alumnos que llevaban el cabello pintado, lo que consideró la investigadora como un acto de discriminación y violatorio a sus derechos.
Indicó que se trata de una forma de promover un prejuicio respecto a las personas que llevan el cabello pintado o largo (hombres sobre todo), ya que mucha gente lo relaciona con la delincuencia, pero lo cierto es que la educación debe ser inclusiva y diversa.
“Los reglamentos son importantes respecto a portar el uniforme, regular el comportamiento, los horarios y otros aspectos, pero en el cabello no puede condicionarse y ser un impedimento para recibir clase si no lo traen de cierta forma”, manifestó.
Refirió que lo que las escuelas deben promover es la inclusión educativa, respetar las distintas ideologías, la igualdad de género, cero discriminación y la inclusión, personas con discapacidad. Los maestros se deben reeducar en materia de derechos.
La postura de la Conapred se enfocó sobre todo en pedir a las directivas de escuelas secundarias, preparatorias y universidades que se respete el “look” de los estudiantes.
Anteriormente, argumentaba que las escuelas debían mantener una disciplina en la apariencia, pero por la pandemia muchos decidieron dejar crecer su cabello o pintarlo, y deben ser respetados los derechos a la educación y al libre desarrollo de la personalidad.












