No son minorías, son seres humanos

Activistas LGBT aseguran que el Estado mexicano tiene una deuda histórica con estos grupos. Diego Pérez / CP
Activistas LGBT aseguran que el Estado mexicano tiene una deuda histórica con estos grupos. Diego Pérez / CP

En junio, las personas que integran los colectivos de la diversidad sexual salen a las calles para celebrar el Día Internacional del Orgullo LGBT, una fecha marcada por la discriminación, segregación, violencia, crímenes de odio, e incluso por la criminalización a su orientación sexual e identidad de género en todo el mundo.

Celebran los derechos que han ganado reconocimiento a través de marchas, protestas, presiones, porque son personas igual que el resto. Pagan impuestos, cumplen obligaciones y también deben poder ejercer sus derechos.

Sin embargo, hay todavía gran parte de la sociedad, grupos religiosos, sobre todo, que rechaza a la diversidad sexual, aun cuando ya está comprobado por organismos internacionales que el no ser heterosexual no se trata de una enfermedad psicológica.

Hablar de la discriminación y segregación hacia personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, trans, debe abarcar diversas perspectivas. En Chiapas, el panorama no ha sido distinto que el resto del mundo, episodios de violencia y rechazo han marcado la vida de miles.

El episodio más doloroso

Durante los primeros años de la década de los noventa, Chiapas fue escenario de una ola de violencia que marcó de manera profunda a la comunidad de la diversidad sexual.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos documentaron en aquella época, que al menos 15 personas homosexuales fueron asesinadas.

Estos crímenes ocurrieron en un contexto de persecución y represión. La Fiscalía General del Estado (FGE) abrió investigaciones, pero las comparecencias prometidas nunca se llevaron a cabo, dejando los casos en la impunidad.

Este periodo ha sido calificado por las propias organizaciones civiles como el “episodio más doloroso” para la población LGBTI en el estado.

Deuda histórica

Para Bella, fundadora de Resistencia Trans Chiapas, el estado tiene una deuda histórica con la población LGBT; aún no es un estado abierto ni inclusivo, persisten campañas que fomentan el conservadurismo y posturas antiderechos entre las generaciones más jóvenes.

Mencionó que la diputada local María Isabel Rodríguez Jiménez ha mantenido expresiones en contra de la diversidad sexual desde su visión personal y religión, y que desde Resistencia Trans se han manifestado en el Congreso para exigir una disculpa pública.

Recordó que este año se reportan dos desapariciones de mujeres trans: Paola Carrera Vázquez y Naomi Trujillo Flores. Han solicitado acompañamiento, pero la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas no ha dado avances en la búsqueda terrestre.

Mujeres trans, las más relegadas

Para la activista trans, Maricarmen Pereyra Vázquez, a las mujeres trans se les asigna un “deber ser” impositivo, desde que rechazan sus privilegios de hombres biológicos; se trata de la hipersexualización de sus cuerpos, el deber ser más femeninas que una mujer biológica, tener senos descomunales, caderas tremendas, pompas voluminosas, utilizar mucho maquillaje.

De acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el promedio de vida de las mujeres trans en México es de 35 años. Diversos factores son determinantes para esta población, como someterse a cirugías mal hechas, tratamientos de belleza insalubres, suicidios y, uno de los principales y más graves, los crímenes de odio.

Infobae reporta que en México “existen alrededor de 300 mujeres trans que han sido afectadas por supuestos procesos estéticos, a algunas se les inyecta aceite de cocina, de carro, biopolímeros y otras sustancias que dañan los tejidos y órganos de los cuerpos, produciendo lesiones internas”.

La activista dice que hay otra razón que precariza más la situación de las mujeres trans: la falta de empleo digno que les impide tener ingresos suficientes. Al menos el 90 % de ellas en México están desempleadas y, el resto ejerce el trabajo sexual, belleza o son meseras con sueldos infrahumanos y sobreexplotadas. “Por eso no pueden darse el lujo de gastar 50 o 100 mil pesos en un cirujano de renombre”.

Logro legislativo

En una sesión marcada por el debate, el pleno de la Sexagésima Novena Legislatura del Congreso del Estado de Chiapas aprobó a finales de junio dos iniciativas clave en materia de derechos humanos: la Ley de Derecho a la Identidad, promovida por la diputada Getsemaní Moreno Martínez de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y la Ley de Acciones Afirmativas, impulsada por la diputada Andrea Negrón Sánchez de Movimiento Ciudadano (MC).

La iniciativa aprobada, que reforma el Código Civil del Estado, permitirá que las personas que así lo deseen puedan solicitar el cambio de nombre y de género de manera administrativa ante el Registro Civil, sin necesidad de un juicio. En entrevista posterior a la votación, la diputada Getsemaní Moreno explicó que el objetivo es simplificar un proceso que antes era engorroso y costoso.

“Eso sí, no es cambiar totalmente todas las obligaciones que se tenían anteriormente. Al contrario, también eso se mantiene y lo único que se está haciendo es acreditar cómo se sienten las personas que vayan conforme a su documentación”, afirmó.

Ley de Acciones Afirmativas

Por su parte, la diputada Andrea Negrón (MC) celebró la aprobación de la Ley de Acciones Afirmativas, cuya finalidad es garantizar que los espacios de representación política sean ocupados por personas de la comunidad LGBT de manera legítima, evitando simulaciones o usurpaciones que, denunció, han ocurrido en el pasado.

La reforma establece que, para acreditar la pertenencia a la diversidad sexual en procesos electorales, bastará con una autoadscripción simple acompañada de un currículum, en lugar del mecanismo anterior que solo requería una declaración bajo protesta.

Negrón Sánchez descartó que esta ley ponga fin al debate en redes sociales, pero enfatizó que lo que no se puede permitir es que se disfracen discursos de odio como opiniones personales.

El gobernador se ha sumado

El 13 de junio el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, anunció la firma de un decreto para impulsar en el estado el 17 de cada mes, acciones para prevenir la discriminación por razones de diversidad sexual o de género.

No obstante, esto va más allá de la conmemoración del día estatal de la lucha contra la lesbofobia, transfobia, bifobia, homofobia y otras formas de discriminación, e implica que las instituciones se sumen de manera activa a través de las áreas que operan.

De manera reciente el sector salud se ha sumado a dicha estrategia, a fin de generar atenciones que sean incluyentes para este sector de la población, evitando cualquier acto de discriminación.

Una de las acciones que se pusieron en marcha en este mes, se vincula con el uso de la Profilaxis Preexposición (PrEP), además de servicios de salud sexual y reproductiva.

Postura neutral

El presidente de la Barra Chiapaneca de Abogados, Gabriel Soberano, consideró que una manera de resolver la polémica legislativa en Chiapas respecto de reformas en el rubro de identidad para personas de la comunidad declarada homosexual, es regirse por las leyes federales y lo ordenado por la Secretaría de Gobernación y la Plataforma Nacional del Registro Civil.

Los cambios de identidad son observados a nivel nacional bajo el respeto a los derechos humanos de los solicitantes, pero con estricto apego a derecho para reducir el riesgo de suplantaciones de identidad.

Esta deberá ser la previa que tendrán que analizar los legisladores locales para garantizar reformas de calado profundo que no sean contrapuestas con las normativas federales.

Además, es pertinente revisar los alcances de los proyectos de Ley para que este sector no sea vulnerado, pero también que su acto de derechos no vulnere el de un tercero personal o comunitario.