“No tenemos dónde llorarle a mi hijo Miguel”

“No tenemos dónde llorarle a mi hijo Miguel”

José Antonio Popomeyá asegura estar desesperado por no tener un lugar dónde llorar a su hijo Miguel Martínez, de quien asegura, no hay avances sobre la investigación de su desaparición.

Fue desde el 8 de marzo de 2019 que dejó de tener contacto con el joven de 29 años, quien también es padre de tres hijos.

Asegura que las autoridades responsables de la investigación tienen poca coordinación y le han proporcionado precaria información sobre lo que ocurrió.

Incluso, teme que se haya dado “carpetazo” a la investigación, pues desde julio de 2020 no se han reportado avances o alguna pista sobre el paradero de su primogénito.

José Antonio expone que de manera continua publica imágenes de su hijo en las redes sociales, pero a pesar de muchos comentarios, no ha podido saber sobre su situación.

Reveló que aquel 8 de marzo de hace más de dos años, su hijo vivía en Comitán y viajó con destino a la ciudad de Villaflores con la finalidad de trabajar en una construcción, pues se dedicaba a trabajos de herrería.

Según lo que le han explicado las autoridades, es que por la mañana Miguel viajó desde Comitán y llegó a Tuxtla Gutiérrez, ya que hay videos de él en donde quedó registrada su presencia.

A pesar de ello, las autoridades de procuración de justicia señalaron a dos posibles responsables de la desaparición, sin embargo, no se ejecutó ninguna orden por este caso contra ellos.

Uno de los señalados fue un sujeto a quien se conoce con el alias de “El Casper” y a otro como “Strom”, pero ninguno de los dos dio información que ayudara a dar con el paradero de Miguel, a pesar de que señalaron que sí lo conocían de vista.

Los nietos de José Antonio piden saber el paradero de su padre desaparecido, ya que hasta el momento a ninguno de ellos se les ha revelado que Miguel Martínez está muerto, por lo que el padre desesperado insiste en que no tiene ni dónde llorar a su hijo, ni siquiera tiene certeza de dónde está.