Nochebuena, fuente de ingreso para tsotsiles

Nochebuena, fuente de ingreso para tsotsiles

Pese a que Chiapas no figura entre los estados con mayor producción de esta planta de ornato, en los últimos 20 años las comunidades tsotsiles de Amendú y Vista Hermosa, del municipio de Berriozábal, han basado sus ingresos económicos en la producción de la flor de Nochebuena.

Estas dos comunidades han destacado en este tipo de cultivo, incluso han instalado viveros e invernaderos para ofrecer estas plantas en la víspera de Navidad. Año con año la producción de Nochebuena asciende a más de 30 mil plantas, entre octubre y diciembre, para luego ser distribuidas a diversos municipios del estado, incluso a otros estados del sur de la república.

La producción de esta exótica flor inicia desde el mes de julio y durante cuatro meses las cientos de familias tsotsiles se dedican al cuidado y riego, pues saben que será su principal ingreso económico a finales de año y hasta para el cultivo de otras plantas de la temporada.

Respecto a la venta nacional, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) estima que para finales de año se cultiven alrededor de 257 hectáreas en el país, con una producción de 17 millones de plantas, pretendiendo superar los 16 millones 268 mil del año pasado, siendo uno de los sectores más golpeados por la pandemia, al caer un 16 %, pues en 2019 se registraron 19 millones.

Es tanta su importancia, que la planta originaria de México tiene su propio día conmemorativo. No obstante, su valor también es social, histórico y cultural.

De acuerdo a la especialista del Instituto de Biología de la Universidad Autónoma de México (UNAM), Laura Trejo Hernández, en épocas prehispánicas, la flor de Nochebuena era usada en ceremonias, otorgadas como un trofeo para que los ganadores la cultivaran en sus jardines, asociando al color rojo como el símbolo del poder, y a la nueva vida que obtenían los guerreros muertos en batalla.

Sin embargo, las referencias más antiguas documentadas se encuentran en los antiguos códices mexicanos recopiladas por fray Bernardino de Sahagún, en su obra “Historias de las cosas de la Nueva España”, en la que el cronista la refiere como una planta de uso común, ceremonial y medicinal.

Otra leyenda dice que el pueblo chontal de Taxco, un lugar donde solían crecer hermosas flores blancas, fue derrotado por el ejército mexica; después de la batalla las flores se marchitaron, y un año después, cuando tenían que volver a crecer, los plantíos se cubrieron de flores rojas.

Otra leyenda, de corte amoroso, dice que un guerrero nahual regaló una flor blanca a su amada y al recibirla la planta se pinto de rojo.

Lo certero es que se trata de una de las plantas de maceta más comercializada a nivel mundial, por estar rodeada de múltiples significados; en España, por ejemplo, es insignia de la amistad, mientras que en los países orientales es muy apreciada por su forma y color.