Normal Rural Mactumactzá: ¿hay novatadas o adoctrinamiento?

La institución ha estado envuelta de protestas, detenciones, muertes y reclamos. CP
La institución ha estado envuelta de protestas, detenciones, muertes y reclamos. CP

La Escuela Normal Rural Mactumactzá situada en Tuxtla Gutiérrez ha sido denunciada por alumnos, madres y padres de familia por presuntos abusos cometidos contra los estudiantes de nuevo ingreso; es decir, son las llamadas “novatadas”.

Lo que comenzó como un grito de alerta de padres de familia, se ha transformado en un conflicto que ha llevado a la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE) derivado de estos reclamos.

No es la primera vez

No es la primera vez que la institución se ve envuelta en una polémica de este tipo, pues en 2018 un alumno perdió la vida a consecuencia de los golpes propinados durante una “novatada”.

La escuela y sus alumnos han estado marcados por una serie de sucesos que ha dejado muertos.

Estela de hechos

El 15 de mayo de 2025, el estudiante Jesús Alaín perdió la vida tras caer de un vehículo en movimiento durante una persecución de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP).

Los normalistas han exigido justicia por el hecho y han recordado que se trató de una persecución policial que culminó con la muerte de uno de los suyos.

El 6 de agosto no es una fecha casual para los normalistas, esa fecha es recordada por la represión ocurrida en el año 2003, durante la administración del entonces gobernador Pablo Salazar Mendiguchía, cuando policías irrumpieron en el plantel.

Cada año, los estudiantes queman una efigie del exgobernador mientras corean consignas como “Ni perdón ni olvido”.

¿Novatadas o adoctrinamiento?

En la Escuela Normal Rural Mactumactzá la formación se fundamenta en dos áreas: el escenario de la Pedagogía y la Agropecuaria, las cuales en su conjunto generan profesores comprometidos con la transformación educativa en comunidades rurales.

Además lo que se ha dado en llamar: “novatadas”, son los procesos internos estudiantiles para instruir la postura ideológica de los alumnos de nuevo ingreso.

Mactumactzá significa cerro de las once estrellas, en lengua zoque y ha representado un modelo escolar que ha formado docentes en su mayoría indígenas que saben enseñar “cosas de la escuela, pero también a trabajar el campo con siembra y crianza de animales”.

En este contexto, con identidad resguardada, un grupo de trabajadores de este espacio educativo explicaron que la educación en Mactumactzá está orientada a la enseñanza en contextos rurales, incluyendo la enseñanza bilingüe e intercultural.

La escuela cuenta con campos disciplinarios actualizados en las áreas pedagógicas y didácticas, así como actividades deportivas, culturales y de participación comunitaria que fortalecen la formación integral del alumnado.

Además, a los propios alumnos dentro de la escuela se les ofrece acompañamiento en áreas como: Psicopedagogía, Investigación y Agro.

Se destaca que tiene sus propios huertos y espacios para la siembra.

Psicopedagogía

La Escuela tiene una Área de Psicopedagogía, cuyo objetivo es desarrollar estrategias y acciones pertinentes que favorezcan la conformación de un clima escolar apropiado para llevar a cabo la práctica educativa y formativa en la comunidad escolar, respondiendo a las necesidades individuales y colectivas de alumnos y docentes en búsqueda del bien común.

Investigación

El Área de Investigación impulsa la formación de docentes reflexivos, críticos y comprometidos con su realidad educativa y social.

Fomenta el pensamiento científico, la indagación sistemática y la producción de conocimiento pedagógico.

Agropecuaria

Un elemento principal es que, la “Mactu” promueve el aprendizaje comunitario, el trabajo colaborativo y el respeto a la naturaleza a través de su Área Agropecuaria, fortaleciendo el vínculo entre la educación y el entorno rural.

Respecto de algunos mecanismo internos de formación social, se sabe que mediante un Comité o Consejo Estudiantil se “aprende la ideología social de la escuela, desde cánticos de protesta, estrategia de despliegue y postura ideológica. En ocasiones esto se acompaña del corte de cabello de los de nuevo ingreso.

En todos los casos estas prácticas que otros han llamado “novatadas”, son el filtro ordinario que ha existido en esta escuela y sin atentar contra la vida o integridad de nadie, ha permitido dar continuidad a la formación no solo de docentes sino de liderazgos sociales.

Testimonio de presunto abuso

Una madre de familia denunció presuntos actos de violencia y condiciones que, de acuerdo con el relato de su hija, habrían enfrentado estudiantes de nuevo ingreso.

En su testimonio, los jóvenes permanecieron concentrados dentro de las instalaciones y fueron colocados en espacios rodeados con plásticos, situación que, afirmó, provocaba un calor sofocante debido a que permanecían amontonados.

Según el relato de su hija, algunas estudiantes habrían solicitado permiso para acudir al baño y que, pese a insistir, no se les habría permitido, ocasionando que se hicieran en los pantalones, también se les negó cambiarse.

Señaló que las estudiantes habrían sido sometidas a ejercicios físicos como castigo cuando no cumplían con alguna indicación; si alguien no podía continuar con determinado ejercicio, se le imponían actividades físicas adicionales.

Ante esto, comenzaron a sentirse mal por la falta de agua y el esfuerzo físico, mientras que otra joven, a quien identificó como asmática, presuntamente habría sido privada de su inhalador durante el primer día.

Ejemplos

Entre los ejemplos que relató, se encuentra el caso de una estudiante que comenzó a sentirse mareada y, pese a manifestar que ya no podía continuar, según refieren fue obligada a realizar 200 sentadillas.

“Era una situación psicológica muy fea”, afirmó.

La joven ingresó a las instalaciones desde el sábado por la noche, en un inicio permaneció en un salón mientras se encontraban los tutores, pero después fue trasladada, junto con otros estudiantes, a otro espacio donde permanecieron amontonados.

Durante la madrugada del domingo, les habrían retirado los teléfonos celulares y que posteriormente comenzaron las actividades físicas.

La joven aseguró que se negó en varias ocasiones a firmar documentos en los que, según lo que le habría contado, se establecía que los estudiantes no habían sufrido agresiones físicas o psicológicas y que, en caso de retirarse, lo hacían por voluntad propia.

Normalista lo niega

En medio de esta polémica generada por el tema de las novatadas, durante una conferencia de prensa ofrecida el seis de agosto en Tuxtla, un estudiante de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, que se presentó como vocero del comité estudiantil, protagonizó un tenso intercambio con los representantes de los medios de comunicación al ser cuestionado sobre las polémicas prácticas de “novatadas” que se han denunciado al interior de la institución.

Desde el inicio de la entrevista, el joven normalista dejó en claro que solo atendería preguntas relacionadas con la manifestación pública que realizaron en esa misma fecha, y que cualquier otro tema quedaba fuera de su agenda.

No obstante, al ser abordado de forma directa sobre los señalamientos de presuntos rituales de iniciación o maltratos hacia alumnos de nuevo ingreso, el estudiante respondió con un tajante rechazo.

El representante del alumnado descalificó de forma rotunda las acusaciones y aseguró que las “novatadas” simplemente no existen dentro de la escuela.

Lanzó una dura crítica hacia ciertos sectores de la comunicación, señalando que se trata de un término impulsado y alimentado por “prensas amarillistas que buscan lucrar económicamente con la imagen de la normal rural”.

¿Reubicación?

Ante las constantes movilizaciones que han sucedido en los últimos años por estudiantes de esta normal, varias de las cuales terminaron en desalojos y enfrentamientos a las afueras de sus instalaciones y en otros puntos de la ciudad, afectando a viviendas y negocios, en diversas ocasiones vecinos de la colonia Plan de Ayala formaron un comité y también se manifestaron para pedir su reubicación a las autoridades educativas.

Entre 2021 y 2022 los colonos realizaron varias movilizaciones en la zona manifestando su hartazgo por las diversas protestas y movilizaciones de los normalistas, denunciando afectaciones económicas, daños materiales, inseguridad y problemas de movilidad.

Darinel Ruiz, uno de los vecinos y quien presidiera el comité conformado, indicó que plantearon a las autoridades educativas reubicar la escuela, quienes respondieron que debían analizar y estudiar la propuesta, pero nunca hubo una solución.

La propuesta la plantearon considerando que ya no es una escuela rural, porque Tuxtla Gutiérrez ya no está bajo ese contexto desde hace décadas, por lo que pidieron que les otorguen un lugar acorde a los programas y objetivos de la escuela.

Una de las protestas más fuertes de los normalistas y que causó serias afectaciones por casi un mes, fue el bloqueo de la obra del paso desnivel del libramiento Norte, que se construyó cercano a la escuela.