Profesores que imparten clases en las Normales de Chiapas, anunciaron
que este lunes 20 de agosto no iniciarán el ciclo escolar 2018-2019, debido a que las autoridades estatales y la Secretaría de Educación mantienen un adeudo desde el 2015 a 500 maestros, monto que asciende a los 40 millones de pesos.
En las instalaciones de la escuela Normal del estado, en Tuxtla Gutiérrez, Víctor Manuel Rodríguez Hidalgo, secretario de Trabajo y Conflicto del Nivel Superior de la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), informó que no tienen las condiciones económicas para reanudar las actividades académicas en la siguiente semana.
Otro de los puntos centrales, dijo, es que se oponen a la implementación del nuevo modelo educativo, porque no se tomaron en cuenta los recursos económicos, lo que significaría más adeudos para los maestros.
Según lo comentado, para implementar este proyecto que emana de manera directa de la Reforma Educativa, se requiere de una preparación de 200 horas hacia los catedráticos, situación que nunca ocurrió.
Rodríguez Hidalgo explicó que, tanto personal interino como de base, se encuentran en una situación lamentable, porque desde hace tres años no han cobrado sus salarios completos. “Si a caso la Secretaría de Educación les ha realizado algunos pequeños pagos, prácticamente, como limosna”, complementó.
El maestro calificó la deuda como alarmante, porque hay familias sin comer o en crisis económica, no tienen como llevar el alimento a sus hogares y, por lo tanto, no hay forma de reanudar clases por el momento.
Serán 18 escuelas entre Normales en Chiapas, de Trabajo Social y de Enfermería que no iniciarán actividades; sin embargo, se desconoce el número exacto de alumnos que no tendrán clases en el tiempo que dure este paro de labores.
Los profesores que hicieron presencia en la conferencia de prensa, lamentaron que, a pesar de las minutas que se han firmado con el titular de la Secretaría de Educación para efectuar los pagos, éstos no se hayan cumplido.
Manifestaron que la falta de interés de los funcionarios, los obligó a que salieran a las calles a protestar, que bloquearan el acceso en edificios públicos y que suspendieran las actividades académicas.
Una de sus preocupaciones que tienen ahora, es que estamos a finales de una administración estatal, lo que significa que este problema pasará a las nuevas autoridades; están en la incertidumbre de saber si la deuda será o no reconocida por el nuevo gobierno.
Finalmente y, debido a que el titular de la Secretaría de Educación en el estado, Eduardo Campos Martínez, les ha quedado mal en los pagos, los inconformes pidieron la renuncia de este funcionario.












