Normalistas provocan terror en Larráinzar

Normalistas provocan terror en Larráinzar

Padres y madres de familia de estudiantes de la Escuela Normal Primaria “Lic. Manuel Larráinzar” piden la intervención inmediata de las autoridades antes de que se registre una desgracia que lamentar.

Amenazas de muerte, agresiones psicológicas y físicas, además de posible portación de armas de fuego por parte de maestros, alertan a padres y madres de familia.

Los quejosos, que pidieron conservar el anonimato, apuntaron que temen por la integridad de sus hijos e hijas en la institución de educación superior de nivel estatal.

En exclusiva dieron a conocer a Cuarto Poder, que el pasado viernes 28 de abril un grupo de estudiantes autodenominados “Movilizados” agredieron de manera física a un grupo de alumnos que no comparten su ideología.

Ese día se desató una gresca porque los “Movilizados” buscaban que se les entregaran uniformes a los del cuarto semestre, pero no querían que se les entregaran a sus compañeros que no comulgan con sus ideas.

Se ordenó a un grupo de mujeres colocarse enfrente de los uniformes para que después algunos hombres los arrebataran a los directivos de la institución, lo que generó oportunidad para agredir a sus compañeros, porque se les dijo que no tienen derecho a los uniformes, pues no forman parte de las actividades como toma de casetas o protestas que se realizan en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

Los jóvenes al sentirse agredidos solicitaron la presencia de elementos policiacos de San Cristóbal de Las Casas, pero a pesar de la presencia de los uniformados las agresiones continuaron, por lo que las víctimas de agresiones tuvieron que actuar para rescatar a sus compañeros que estaban siendo golpeados y puestos en riesgo.

Madres y padres de familia apuntaron que a través de los estudiantes notaron el actuar de dos profesores de nombre Adán “N” y Dagoberto “N”, quienes podrían ser los principales organizadores de las revueltas, pero al ver que la situación se estaba sabiendo de control, ellos mismos trataron de evitar las agresiones físicas.

Los denunciantes señalaron que temen por la integridad de los jóvenes porque saben que uno de estos maestros ha dejado en claro que porta un arma de fuego en su vehículo y esta situación preocupa a los estudiantes.

Advirtieron que es necesario que las autoridades de la escuela y las de la Secretaría de Educación intervengan antes de que ocurra un hecho que lamentar.

Además de que dieron a conocer que ya se han interpuesto las denuncias correspondientes ante instancias como la Fiscalía General del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Puesto que los jóvenes acusados de las agresiones acostumbran a hacer señalamientos de racismo y discriminación a sus compañeros estudiantes solo por el hecho de no hacerles caso o participar de los actos vandálicos en los que se les obliga a acudir.

Una de las situaciones que los padres de familia consideraron de riesgo, es que los jóvenes movilizados contaban con un salón de clases del que se habían apropiado y en el que se sabe acumulaban materiales combustibles y algunos artefactos que son utilizados en los actos de pintas y tomas de caseta.

Aunque a decir de los mismos, es de su conocimiento que este espacio ya fue desmantelado, pero temen que se les vuelva a otorgar uno de este tipo, lo que pone en riesgo la integridad física no solo de la comunidad estudiantil sino de los vecinos, pues en caso de que se llegara generar una explosión, los afectados serían todos.

Dieron a conocer que estos actos de violencia iniciaron desde hace un par de años, pues “Los Movilizados” obtuvieron una serie de beneficios que poco a poco les otorgaron poder ante los estudiantes de reciente ingreso.

A lo anterior se ha sumado la presencia de personas ajenas a la institución educativa que acuden a intimidar a los alumnos, por lo que la preocupación de los denunciantes se incrementa.

Dijeron que les preocupa que la situación se torne tan violenta que los vecinos se molesten y exijan que los estudiantes sean retirados de la institución educativa, tal y como ocurrió hace algunos estudiantes con la Escuela Normal Indígena Intercultural Bilingüe “Jacinto Canek”.