Un grupo de estudiantes de la Escuela Normal del Estado arribó al mediodía a las instalaciones de la Secretaría de Educación para manifestarse, quemando cohetones hacia el interior de las oficinas, lo que provocó que desalojaran a los trabajadores.
Los normalistas, que eran entre 30 y 40, acudieron en su mayoría con los rostros cubiertos, permanecieron unos minutos frente a la dependencia y posteriormente comenzaron a gritar consignas, además de lanzar cohetes.
Los manifestantes se negaron a dar declaraciones ante los medios de comunicación que estaban presentes, únicamente siguieron con sus consignas y quemando cohetones y bombas afuera de la dependencia.
Los estudiantes de la Normal del Estado han manifestado anteriormente que sus demandas van en relación al reconocimiento legal de 34 matrículas, además de la restitución del anterior director.
Sus matrículas no son legales
Al respecto, Mario Ángel Pola Mejía, jefe del Departamento de Superación y Servicios Académicos de la Dirección de Educación Superior, en relación a todo el sistema de Educación Normal comentó que el caso de la Normal del Estado turno matutino se dio por omisión de las autoridades internas.
Explicó que en el 2019 le fue asignada 60 matrículas a la escuela; posteriormente, en una ampliación que se dio para todas las escuelas normales se agregaron 10 por grupo, por lo que a la Normal del Estado se le asignaron 90.
Al publicar los resultados del examen de admisión, a los directores se les entrega la lista de los aceptados y no aceptados. La directiva de la escuela quería poner 40 aspirantes de más, pero la secretaría no lo autorizó.
Sus matrículas en ningún momento fueron aceptadas, pero siguieron avanzando cada semestre porque la directiva, incluso, intentó registrar a 34 de ellos con matrículas falsas, sin embargo se detectaron en su momento.
Ante ello, los aspirantes recurrieron a la Comisión de los Derechos Humanos y la Función Pública, ya que las autoridades educativas les reiteraron que no podían estar en la escuela porque no estaban inscritos, pero como todo estaba documentado no los favorecieron.
Los jóvenes decidieron tramitar amparos ante el Poder Judicial de la Federación, pero tampoco los han favorecido. Ellos han insistido, y de obtener una sentencia a su favor, la secretaría acatará las indicaciones legales.












