Normas jurídicas no han sido suficientes

La visitadora dijo que todos deben poder acceder al cambio de su identidad de género, según se reconozcan. Cortesía
La visitadora dijo que todos deben poder acceder al cambio de su identidad de género, según se reconozcan. Cortesía

El derecho de cada persona al reconocimiento de su identidad de género está vinculado directamente a otros tres derechos: a la igualdad, al trato digno y a la no discriminación. Esto al tener un nombre conforme a la identidad de género y al libre desarrollo de la personalidad, indicó Claudia Ruiz Coutiño, visitadora general especializada en la Atención de Asuntos de la Mujer de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

El cambio de nombre y reconocimiento a la identidad de género es un tema de derechos humanos. Dentro de todo el rubro jurídico a nivel internacional, estos derechos se encuentran protegidos para todas las personas, también desde las normas nacionales y locales.

Sin embargo, todas esas disposiciones contenidas desde la Declaración Universal de Derechos Humanos o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como la Constitución Política, no han sido suficientes.

Aunque en el derecho se encuentre protegido en la práctica, hay una desigualdad que puede llegar a una discriminación, por eso es importante que las instituciones, organizaciones y colectivos involucrados en el tema de derechos, conozcan todo el andamiaje jurídico con el que se cuenta para garantizar todos los derechos.

Es conocido de forma reiterada los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en donde se reconoce que la vía administrativa es la adecuada para el reconocimiento a la identidad y cambio de nombre, lo que representa una ruta para poder modificar el resto de los documentos personales que permiten acceder a otros derechos.

Se necesita capacitar a los servidores públicos para que sin discriminación alguna sean atendidas de forma oportuna todas las personas, de manera clara y general; que todas las poblaciones puedan llevar esos trámites sin que sea algo engorroso, sin que les represente un gasto, como el tener que contratar a un abogado para tramitar un amparo.

“Es un reto importante para todos, es un cambio que tiene que darse en la población, tanto en el servicio público como en la sociedad civil, para facilitar todas las vías y para garantizar a todas las personas el derecho a la igualdad y la no discriminación”, manifestó.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha señalado que es obligación de los gobiernos respetar la identidad de género y que existan todos los procedimientos mediante los cuales todos los documentos relativos a la identidad, que indiquen el género o sexo de una persona, reflejen la identidad de género con la que la persona se define.