Notario pide justicia por agresiones

Notario pide justicia por agresiones

El notario público número 106 en Chiapa de Corzo, Luis Gabriel Sánchez Velázquez, denunció públicamente que fue víctima de una agresión física por parte de una persona, que por ser familiar de un funcionario del mismo municipio no ha sido sancionado, a pesar de haberlo señalado directamente como su agresor.

La persona a la que señala el notario, indicó, es un cliente que contrató sus servicios y que le cumplió con los trámites que pidió, que fue la elaboración de unas escrituras.

Sin embargo, la primera agresión fue el 21 de abril, directamente a las dos empleadas de la notaría, a quienes encerró en una oficina y aunque llegó la Policía Municipal no pasó a más.

Narró que cuatro meses después, el 1 de agosto, el supuesto agresor acudió a la notaría y sin mediar explicación comenzó a golpearlo, dejándole serias lesiones, como una fractura en el globo ocular, en el tabique nasal y otras.

Sánchez Velázquez contó que en ese momento llamaron a la policía, pero a quien detuvieron fue a él, a pesar de su estado. Lo trasladaron a los separos, donde permaneció cuatro horas, incomunicado y sin atención médica; luego lo dejaron en libertad.

Hasta ahora el agresor no ha sido detenido, pese de existir una querella interpuesta, por lo que solicitó a las autoridades estatales su intervención en el caso y que se investigue el actuar de los policías municipales.

Además, responsabilizó plenamente de su integridad física como la de sus empleadas, al alcalde de Chiapa de Corzo, al comandante de la Policía Municipal y al juez calificador que lo tuvo retenido ilegalmente por cuatro horas.

Aseguró que todo se dio a consecuencia de lo ocurrido en el 2019, cuando la Notaría Pública a su cargo fue cerrada, de forma arbitraria, con la presencia de agentes ministeriales, de lo que señaló directamente al diputado Ismael Brito, porque posteriormente se emitieron una serie de boletines que le imputaban fraudes y despojos.

Esos comentarios siguen afectando su labor, ya que quedaron en internet, y la persona que señala como agresor, aunque no le dio mayor explicación, durante la agresión le gritaba que era un defraudador y que le había robado.

Se dijo que había defraudado a personas, que había quitado propiedades, que tenía demandas penales y mercantiles, lo que asegura, fue falso y fue comprobado, toda vez que un tribunal le autorizó volver abrir la notaría.