Los artículos de las leyes de educación en Chiapas que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó ayer eran “una minúscula ventana que nos permitía iniciar un proceso jurídico en caso de que el Gobierno federal intentara imponer a rajatabla la reforma educativa en esta entidad”, afirmó el secretario general suplente de la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Manuel de Jesús Mendoza Vázquez.
“En el caso de Chiapas, no era tanto, solo el artículo tercero, fracción cuarta; tenía cierta contradicción con el proceso de la Ley del Servicio Profesional docente”, aseveró.
Los artículos que la SCJN invalidó, pretendían regular la educación en Chiapas, evaluar el desempeño docente, crear un comité de transparencia para observar los procesos de exámenes o pretender coadyuvar con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación en el diseño, aplicación y vigilancia de las tareas educativas.
Otras de las normas no armonizadas con la reforma educativa que quedaron sin efecto por el fallo de la SCJN es la que facultaba a la Secretaría de Educación de Chiapas a autorizar a los Ayuntamientos a promover y prestar servicios en la materia.
Mendoza Vázquez insistió en que “esa minúscula ventanita que abrió la Secretaría de Educación estatal nos permitía utilizarla como un recurso legal para defender nuestro derechos y conquistas; era de algún modo agarrarnos de esa pequeña ramita que aparecía aunque era tan minúscula que en un manotazo el Gobierno federal la tumbaría, como ha ocurrido”.
Manifestó que “la exigencia del Poder Ejecutivo Federal es que la armonización de las leyes secundarias debe de estar perfectamente de acuerdo con la reforma educativa y por eso la SCJN la echó para atrás, para que ningún estado se salga de control”.
Finalmente, en la entidad se prevén algunas acciones por parte del gremio, pero de las cuales no se tiene certeza hasta el momento.











