Nueva entrada de SCLC, una improvisación urbana

Pese a que la ciudad es una de las más ciclistas de México, la rotonda no cuenta con ciclovías. Jofiel Domínguez / CP
Pese a que la ciudad es una de las más ciclistas de México, la rotonda no cuenta con ciclovías. Jofiel Domínguez / CP

Para el arquitecto Jorge Alberto Ruiz Cacho, exdelegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la rehabilitación de la entrada a San Cristóbal “es una preocupante muestra de improvisación urbana”.

“La figura que se ha construido carece del concepto mismo de una rotonda y genera una imagen urbana confusa, impropia de una ciudad con más de cuatro siglos de historia y con una identidad arquitectónica reconocida a nivel nacional e internacional”, expresó el arquitecto a través de un comunicado.

Falta visión

Señaló que la falta de una visión integral continúa produciendo intervenciones que no dialogan con el entorno de la ciudad, recordando que desde hace tiempo han advertido sobre la intención de colocar elementos ajenos a la tipología urbana.

“Las puertas de una ciudad son su carta de presentación; por ello, sus accesos deben reflejar su historia, su cultura y su patrimonio, y no convertirse en experimentos geométricos carentes de significado urbano”, agregó.

Problemáticas

Durante un recorrido por la zona se observó que la falta de semáforos provoca que los peatones tarden varios minutos en cruzar las vías, las cuales carecen de ciclovías pese a la alta cantidad de ciclistas que se observaron durante un lapso de media hora.

Incluso un ciclista les preguntó a los elementos de tránsito qué carril debía tomar. La recomendación de las autoridades fue que transitara por los espacios destinados a los peatones.

“Las obras públicas deben trascender la simple ejecución material; están llamadas a fortalecer la identidad, el sentido de pertenencia y la dignidad de la ciudad”, explicó Ruiz Cacho.

“Cuando el diseño se aparta de la historia, de la tipología y del contexto, la obra deja de ser un legado para convertirse en una oportunidad perdida. Reitero que nuestra cuatricentenaria ciudad real no necesita ocurrencias urbanas; necesita visión, sensibilidad y respeto”, finalizó.