Nuevas infracciones, caras e intimidatorias

“Incumplir los reglamentos de tránsito puede repercutir gravemente a la economía familiar, pues una multa oscila entre los 10 salarios mínimos, y significaría un riesgo económico para las familias”, expuso René Cruz Montalvo, docente e investigador en la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) Campus Tuxtla.

El principal motivo que lleva a la población a violar los reglamentos de Tránsito y Vialidad es la falta de organización personal que degenera en prisas y tardanzas, las cuales empujan a intentar hacer todo más rápido para llegar a tiempo a los centros educativos y laborales.

Los tiempos modernos han vuelto la vida más violenta y estresada, andar siempre a contra reloj, con el tiempo encima, es un factor que influye en que la gente se pase los altos, den vueltas no permitidas o se estacionen en lugares no autorizados en el caso de los automovilistas, mientras que en el de los peatones, crucen antes de tiempo arriesgándose a ser atropellados.

Si por ejemplo se da una vuelta prohibida, se estaciona en un lugar inapropiado, una multa de transito oscila entre los 8 y 15 salarios mínimos, es decir, hasta mil 51 pesos por cada infracción cometida.

El caso anterior únicamente se refiere a multas restrictivas cuyo valor es el mínimo por infracción, pero si se trata de un accidente los costos pueden variar dependiendo de la magnitud.

Lo mejor sería en ese momento contar con un seguro de auto, que le costaría si usted es quien lo ocasionó, entre un 5 y un 10 por ciento en deducible del valor comercial del vehículo, explicó el docente de la Escuela Bancaria y Comercial campus Chiapas.

Según René Cruz, independientemente del costo generado, sin dejar de mencionar lo traumático de la experiencia, si por desgracia sufriera alguna contusión o requiriera hospitalización, sería lamentable no contar con un seguro que cubra estos gastos médicos, o no contar con seguridad social, ya que los costos hospitalarios dependiendo de donde se atiendan pueden superiores a nuestro sueldo de un año, aunado al riesgo de perder la vida.

La violación más frecuente al reglamento de tránsito vigente es hablar o “textear” por el teléfono móvil, una infracción que es sí no es muy elevada.